Reseñas de recientes publicaciones académicas relacionadas con la arqueología bíblica
En esta sección encontrarás reseñas de artículos y libros académicos recientes sobre arqueología bíblica e historia del mundo bíblico. Cada reseña presenta de manera clara las ideas principales, los aportes más relevantes y las conclusiones de los estudios, ayudando a comprender cómo la investigación actual ilumina los textos bíblicos.
El enfoque no es técnico ni especializado, pero sí riguroso. Aquí se traduce el lenguaje académico en explicaciones comprensibles, permitiendo al lector seguir el desarrollo de las investigaciones sin perder profundidad. Es un espacio para mantenerse al día con la producción académica y entender su impacto en la interpretación histórica de la Biblia.
La historia del Codex H y la migración de manuscritos bíblicos
15 de junio de 2026
FUENTE:
Allen, Garrick V.; Fowler, Kimberley. “The Story of Codex H (GA 015): Manuscript Migration and Primary Sources in Biblical Studies.” Journal of Biblical Literature 144, no. 1 (2025): 167–196. https://doi.org/10.15699/jbl.1441.2025.9
El artículo The Story of Codex H (GA 015): Manuscript Migration and Primary Sources in Biblical Studies (“La historia del Codex H [GA 015]: Migración de manuscritos y fuentes primarias en los estudios bíblicos”) analiza la compleja historia del Codex H, un antiguo manuscrito griego de las cartas de Pablo que constituye uno de los testimonios más tempranos del aparato eutaliano. Más allá de su importancia textual, el estudio examina cómo este códice fue desmembrado, reutilizado y posteriormente dispersado entre bibliotecas y colecciones de Europa oriental y occidental, proponiendo una reflexión crítica sobre la historia material de los manuscritos bíblicos y sobre las implicaciones éticas de su adquisición y preservación.
Los autores comienzan describiendo cómo el códice fue desmontado en el monasterio de la Megisti Lavra, en el Monte Athos, probablemente entre los siglos X y XIII. Sus páginas fueron reutilizadas como material de encuadernación y hojas protectoras en otros manuscritos medievales. Este proceso, lejos de interpretarse simplemente como destrucción, es presentado como parte de las prácticas normales de conservación monástica de la época. El estudio destaca que gracias a esa reutilización muchas páginas sobrevivieron hasta el presente. Según el artículo, “es debido al trabajo del monasterio de la Megisti Lavra que el Codex H existe, no a pesar de él”.
Uno de los aportes más importantes del artículo es la reconstrucción histórica de la migración de los fragmentos del códice. Actualmente sus folios se encuentran distribuidos entre París, Torino, Moscú, San Petersburgo, Kyiv (Kiev) y el propio Monte Athos. Los investigadores rastrean cuidadosamente cómo distintos coleccionistas, diplomáticos, viajeros y eruditos europeos y rusos obtuvieron los fragmentos entre los siglos XVII y XIX. El estudio demuestra que muchas de estas adquisiciones ocurrieron en contextos ambiguos, marcados por desequilibrios de poder económico, político y cultural entre los monasterios ortodoxos y los coleccionistas occidentales.
La investigación sostiene que la historia del Codex H permite comprender mejor la relación entre crítica textual, colonialismo cultural y construcción de colecciones europeas. Los autores afirman que gran parte de la investigación bíblica tradicional se concentró exclusivamente en la pregunta “cómo obtuvimos la Biblia”, ignorando la cuestión de “cómo obtuvimos los manuscritos”. Desde esta perspectiva, el artículo propone ampliar el horizonte de los estudios bíblicos para incluir las historias materiales, políticas y humanas de los manuscritos.
El trabajo también examina críticamente las narrativas utilizadas por muchos viajeros y coleccionistas europeos para justificar la extracción de manuscritos desde monasterios orientales. Los autores muestran cómo varios de esos discursos describían a los monjes como ignorantes o incapaces de preservar adecuadamente los códices, legitimando así su apropiación. El artículo relaciona estas prácticas con el concepto de “afasia colonial”, entendido como la tendencia a borrar la voz de las comunidades originales mientras se presenta la extracción de objetos culturales como una supuesta “salvación” patrimonial. En este contexto, los autores señalan que “la historia del Codex H en su estado disperso es el resultado de una afasia colonial”.
Además de su dimensión histórica y ética, el estudio ofrece importantes aportes codicológicos y paleográficos. El Codex H conserva un sistema avanzado de acentuación griega y una disposición textual poco común, donde las líneas se organizan según unidades de sentido. Los autores explican que esta estructura podría estar relacionada con tradiciones eutalianas (material editorial adicional agregado por Eutalio de Alejandría, siglo 5) destinadas a facilitar la lectura correcta y la pronunciación del texto bíblico. Asimismo, el proyecto actual de reconstrucción digital del códice utiliza imágenes multiespectrales y técnicas modernas para recuperar páginas parcialmente perdidas mediante rastros de tinta transferida entre folios.
Finalmente, Allen y Fowler argumentan que la reconstrucción del Codex H no debe limitarse a un esfuerzo puramente técnico o textual, sino que debe incluir una dimensión “restaurativa”. Por esa razón, los autores buscan colaborar activamente con el monasterio de la Megisti Lavra y reconocer explícitamente el papel fundamental que la comunidad monástica desempeñó durante siglos en la preservación del manuscrito. El artículo concluye proponiendo un nuevo marco ético para el estudio de los manuscritos del Nuevo Testamento, uno que combine investigación textual rigurosa con memoria histórica, responsabilidad cultural y reconocimiento de las comunidades que transmitieron esos textos a lo largo del tiempo.
La inteligencia artificial y los escribas de los Rollos del Mar Muerto
8 de junio de 2026
FUENTE:
Popović, Mladen; Dhali, Maruf A.; Schomaker, Lambert. “Artificial intelligence based writer identification generates new evidence for the unknown scribes of the Dead Sea Scrolls exemplified by the Great Isaiah Scroll (1QIsaa).” arXiv (2020).
El artículo Artificial intelligence based writer identification generates new evidence for the unknown scribes of the Dead Sea Scrolls exemplified by the Great Isaiah Scroll (1QIsaa) (“La identificación de escribas basada en inteligencia artificial genera nueva evidencia sobre los escribas desconocidos de los Rollos del Mar Muerto ejemplificada por el Gran Rollo de Isaías”) presenta una innovadora investigación interdisciplinaria que combina paleografía, reconocimiento de patrones e inteligencia artificial para analizar uno de los manuscritos bíblicos más importantes hallados en Qumrán: el Gran Rollo de Isaías. El estudio busca resolver una antigua discusión académica sobre si el manuscrito fue copiado por un solo escriba o por dos escribas diferentes con estilos extremadamente similares.
Los autores explican que el principal desafío de la paleografía tradicional consiste en distinguir entre variaciones normales dentro de la escritura de una sola persona y diferencias reales entre dos escribas distintos. El Gran Rollo de Isaías constituye un caso particularmente complejo porque su escritura parece notablemente uniforme a lo largo de sus cincuenta y cuatro columnas. Sin embargo, existía desde hace décadas la sospecha de que las columnas 1–27 y 28–54 podrían haber sido copiadas por manos diferentes, especialmente debido a una separación material visible entre ambas secciones del manuscrito.
Para abordar este problema, el equipo desarrolló un sistema automatizado capaz de analizar miles de caracteres hebreos utilizando técnicas avanzadas de extracción de rasgos gráficos, mapas autoorganizados y análisis estadístico. El estudio evitó introducir presuposiciones humanas sobre la identidad de los escribas, permitiendo que los algoritmos detectaran por sí mismos posibles diferencias estilísticas. Los resultados mostraron una clara separación entre las dos mitades del manuscrito. Según los autores, “una clara transición de fase es visible alrededor de la columna 27”.
Uno de los aportes más importantes del artículo es demostrar que la inteligencia artificial puede detectar diferencias paleográficas imperceptibles para el ojo humano. El análisis reveló variaciones sutiles en el grosor de los trazos, la inclinación de ciertas letras y la forma de conectar líneas dentro de caracteres hebreos específicos. Estas diferencias fueron visualizadas mediante mapas de calor (heatmaps) y modelos tridimensionales que permitieron comparar estadísticamente ambas secciones del manuscrito. El estudio concluye que las columnas iniciales y finales del Gran Rollo de Isaías fueron copiadas por dos escribas principales que compartían una formación gráfica muy similar.
La investigación también tiene profundas implicaciones históricas y culturales para el estudio del judaísmo del período del Segundo Templo. Los autores sostienen que la semejanza entre ambas escrituras probablemente refleja una formación común, posiblemente dentro de un entorno escolar o familiar. En palabras del artículo, “la similitud en la escritura entre diferentes escribas puede indicar una formación compartida por los escribas, quizás en un entorno escolar o en un contexto familiar”. Esta observación sugiere que la producción de manuscritos bíblicos en la antigua Judea pudo haber sido más colaborativa y organizada de lo que anteriormente se pensaba.
Otro aspecto relevante del trabajo es su contribución metodológica al campo de la arqueología bíblica y la paleografía digital. El estudio introduce un modelo de análisis prácticamente libre de intervención manual, donde los trazos originales de tinta son extraídos directamente de imágenes digitales de alta resolución. Los investigadores destacan que esta metodología permite acceder al “micronivel” de los escribas individuales, es decir, a características biomecánicas inconscientes presentes en los movimientos de la mano al escribir. De esta manera, la inteligencia artificial no reemplaza la labor del paleógrafo, sino que proporciona nuevas herramientas cuantitativas para apoyar y refinar el análisis tradicional.
Finalmente, el artículo sostiene que este descubrimiento transforma la comprensión de la cultura escribal detrás de los textos bíblicos. La conclusión principal es que algunos manuscritos considerados tradicionalmente como el producto de un único escriba fueron, en realidad, el resultado de una estrecha colaboración entre múltiples escribas. Así, el estudio no solo aporta nueva evidencia sobre el Gran Rollo de Isaías, sino que también abre nuevas posibilidades para investigar la transmisión, producción y preservación de los textos bíblicos en la antigüedad.
Los contextos cerámicos de Mellaria y la transformación de una ciudad minera romana
1 de junio de 2026
FUENTE:
Rodero Pérez, Santiago; Moreno Almenara, Maudilio; Monterroso Checa, Antonio; González Nieto, Miriam. “Los contextos cerámicos de Mellaria (Fuente Obejuna-Córdoba). Campañas de excavación 2022-2023.” En Circulación de producciones cerámicas. Homenaje a Carmen Fernández Ochoa, Monografías de Prehistoria y Arqueología UNED 4 (2026): 363–390. DOI: https://doi.org/10.5944/monografias.prehistoria.arqueologia.2026.1.10
El artículo Ceramic Contexts of Mellaria (Fuente Obejuna-Córdoba). Excavations 2022-2023 (“Los contextos cerámicos de Mellaria (Fuente Obejuna-Córdoba). Campañas de excavación 2022-2023”) presenta los resultados preliminares de las excavaciones arqueológicas realizadas en la antigua ciudad romana de Mellaria, en la provincia de Córdoba, con especial atención a los conjuntos cerámicos hallados durante las campañas de 2022 y 2023. El estudio combina análisis estratigráfico, urbanístico y ceramológico para reconstruir la evolución histórica de una de las ciudades mineras más importantes del norte de la Bética romana.
Uno de los principales aportes del trabajo es la reconstrucción del desarrollo urbano de Mellaria a partir de sus infraestructuras hidráulicas y viarias. Las excavaciones permitieron localizar un lacus o fuente pública asociado al sistema vial de la ciudad, así como el posible castellum divisorium conectado con un acueducto de aproximadamente diez kilómetros de longitud. Los autores destacan que Mellaria experimentó un importante auge urbano durante los siglos I y II d. C., cuando “la ciudad quedó perfectamente unida a Córdoba mediante una espectacular remodelación de la antigua vía a Emérita”.
La investigación también demuestra la estrecha relación entre la expansión urbana de Mellaria y la explotación minera regional. El artículo explica que la ciudad surgió inicialmente como un fortín militar y posteriormente se convirtió en el Municipium Flavium Mellariensium, alcanzando una extensión cercana a treinta hectáreas y controlando un amplio territorio vinculado a los ricos filones metalíferos del distrito Fuente Obejuna-Azuaga. Los contextos excavados muestran cómo las obras públicas, especialmente las relacionadas con el agua, reflejan momentos de prosperidad económica y reorganización urbana.
Desde el punto de vista ceramológico, el estudio identifica una importante diversidad de producciones importadas y regionales. Entre los hallazgos más destacados se encuentran la terra sigillata itálica, gálica e hispánica, cerámicas de barniz rojo tipo “Peñaflor”, paredes finas y lucernas decoradas. Los autores subrayan que durante los siglos I y comienzos del II d. C. existieron intensos flujos comerciales con centros productores como Córdoba, Andújar (Isturgi) y posiblemente Mérida. La terra sigillata hispánica procedente de Andújar aparece como la producción predominante, representando casi el 38% del material alóctono documentado. El estudio señala que este predominio refleja “un mercado regional mayoritario” durante la época flavia.
Otro aspecto importante del trabajo es el análisis iconográfico y tipológico de las lucernas romanas halladas en Mellaria. Algunas piezas presentan representaciones de Victoria alada, Marte y escenas pastoriles de influencia alejandrina. Estas imágenes no solo permiten establecer cronologías más precisas, sino también comprender la difusión cultural y simbólica dentro de la Hispania romana. El artículo conecta estos hallazgos con redes comerciales y tradiciones artísticas más amplias del Mediterráneo romano.
La investigación también documenta un progresivo declive económico y urbano a partir de finales del siglo II d. C. Los materiales cerámicos africanos y las producciones tardías aparecen en cantidades mucho menores que en otras ciudades de la Bética, lo que sugiere una reducción significativa de los intercambios comerciales. Según los autores, “se observa un importante cambio en la segunda mitad del siglo II d. C., con una pervivencia menos dinámica de la ciudad y probablemente una despoblación y readaptación a una economía diferente”. Esta transformación parece haber estado relacionada con la pérdida de dinamismo de las explotaciones mineras regionales.
Finalmente, el artículo propone que la evolución de Mellaria constituye un ejemplo representativo de la vulnerabilidad de las ciudades mineras romanas dependientes de economías especializadas. El estudio sugiere que el auge y posterior decadencia de la ciudad estuvieron estrechamente ligados a las fluctuaciones económicas y políticas del Imperio romano. Con ello, las excavaciones de Mellaria no solo aportan información sobre cerámica romana y urbanismo provincial, sino también sobre los procesos de adaptación, resiliencia y transformación de las comunidades urbanas en la Hispania tardorromana.
El Codex H y la historia oculta de los manuscritos del Nuevo Testamento
25 de mayo de 2026
FUENTE: Allen, Garrick V.; Fowler, Kimberley. “The Story of Codex H (GA 015): Manuscript Migration and Primary Sources in Biblical Studies.” Journal of Biblical Literature 144, no. 1 (2025): 167–196. https://doi.org/10.15699/jbl.1441.2025.9
El artículo The Story of Codex H (GA 015): Manuscript Migration and Primary Sources in Biblical Studies (“La historia del Codex H (GA 015): migración de manuscritos y fuentes primarias en los estudios bíblicos”) analiza la compleja trayectoria histórica de uno de los manuscritos más fragmentarios y dispersos del Nuevo Testamento griego. Los autores no solo estudian el contenido textual del Codex H, sino también las circunstancias históricas, políticas, culturales y éticas que llevaron a su fragmentación y dispersión entre bibliotecas de Europa y Eurasia. El trabajo propone que la historia material de los manuscritos debe ser considerada parte esencial de los estudios bíblicos y no simplemente un aspecto secundario de la crítica textual.
Uno de los principales aportes del artículo es mostrar que el Codex H no es simplemente un testigo textual antiguo de las cartas paulinas, sino también un ejemplo concreto de cómo los manuscritos bíblicos atravesaron siglos de reutilización, migración, restauración y apropiación cultural. El códice, probablemente producido entre los siglos VI y VIII, fue desmembrado en el monasterio de Megisti Lavra, en el Monte Athos, entre los siglos X y XIII, y sus hojas fueron reutilizadas como material de encuadernación y protección para otros manuscritos medievales. Los autores señalan que “la historia del Codex H es importante porque ayuda a comprender las maneras en que copias tardías de la antigüedad atravesaron el tiempo y el espacio hasta llegar a sus formas actuales”.
El estudio también enfatiza la relevancia del Codex H para la historia de las tradiciones eutalianas, es decir, antiguos sistemas de organización, anotación y estructuración del texto bíblico. El manuscrito preserva una de las evidencias griegas más tempranas del llamado “aparato eutaliano”, incluyendo listas de capítulos, marcas de citas y sistemas de división textual. Además, el códice presenta un diseño visual poco común, donde las líneas están organizadas según unidades de sentido, probablemente con el propósito de facilitar la lectura pública y la pronunciación correcta del texto bíblico. El artículo explica que el manuscrito fue dispuesto “según versos” y posiblemente “con la pronunciación correcta”.
Otro aspecto central del trabajo es la reconstrucción histórica de la dispersión del manuscrito. Actualmente, los fragmentos del Codex H se encuentran distribuidos entre París, Turín, Moscú, San Petersburgo, Kyiv y el propio monasterio de Megisti Lavra. Los autores rastrean cuidadosamente cómo diferentes viajeros, diplomáticos, coleccionistas y religiosos europeos y rusos adquirieron —o posiblemente extrajeron de manera cuestionable— distintos fragmentos del códice entre los siglos XVII y XIX. El artículo muestra cómo muchas adquisiciones estuvieron vinculadas a dinámicas coloniales, desequilibrios de poder y narrativas occidentales que presentaban a los monasterios ortodoxos como incapaces de preservar adecuadamente sus propios manuscritos.
En este contexto, los autores introducen una crítica importante a ciertas prácticas tradicionales de los estudios bíblicos y de la historia de los manuscritos. El texto sostiene que la disciplina ha tendido a concentrarse en la pregunta “cómo obtuvimos la Biblia” en lugar de preguntarse “cómo obtuvimos los manuscritos”. Esta diferencia no es menor, ya que obliga a reconsiderar las relaciones entre crítica textual, colonialismo cultural, apropiación patrimonial y preservación monástica.
El artículo también analiza críticamente el lenguaje utilizado históricamente por muchos coleccionistas occidentales y viajeros europeos, quienes justificaban la adquisición de manuscritos afirmando que estaban “salvando” objetos valiosos de comunidades consideradas ignorantes o incapaces de preservarlos. Los autores relacionan estas actitudes con lo que denominan “afasia colonial”, es decir, narrativas donde las voces de las comunidades custodias son silenciadas mientras los “descubridores” occidentales aparecen como héroes culturales. En contraste, Allen y Fowler sostienen que el monasterio de Megisti Lavra fue fundamental para la supervivencia del Codex H durante casi mil años. El artículo afirma explícitamente: “Es gracias al trabajo del monasterio de Megisti Lavra que el Codex H existe, no a pesar de él”.
Finalmente, el estudio propone una nueva aproximación ética y restaurativa a la investigación de manuscritos bíblicos. Los autores describen su propio proyecto digital para reconstruir virtualmente el Codex H y destacan la importancia de colaborar directamente con las comunidades monásticas que preservaron estos documentos durante siglos. En lugar de considerar los manuscritos únicamente como fuentes textuales para reconstruir el “texto original” del Nuevo Testamento, el artículo invita a entenderlos también como objetos históricos, culturales y humanos cuya trayectoria revela aspectos fundamentales de la historia del cristianismo, de la transmisión textual y del propio desarrollo de los estudios bíblicos modernos.
Hazor, movilidad ganadera y fronteras permeables en el antiguo Israel
Hazor, movilidad ganadera y fronteras permeables en el antiguo Israel
FUENTE:
Makarewicz, Cheryl A.; Martini, Sarah; Marom, Nimrod; Bechar, Shlomit. “In foreign pastures: Livestock mobility at Hazor and the permeability of Iron Age geopolitical borders in the Southern Levant.” PLOS ONE 21(4), 2026. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0328934
El artículo In foreign pastures: Livestock mobility at Hazor and the permeability of Iron Age geopolitical borders in the Southern Levant (“En pasturas extranjeras: movilidad ganadera en Hazor y la permeabilidad de las fronteras geopolíticas de la Edad del Hierro en el Levante meridional”) explora cómo las dinámicas políticas y militares entre los antiguos reinos de Israel y Aram afectaron los sistemas pastoriles y económicos durante la Edad del Hierro II. A partir de análisis isotópicos realizados sobre dientes de ovejas, cabras y ganado hallados en Tel Hazor, el estudio propone una reconstrucción innovadora de la movilidad animal y de las relaciones fronterizas en uno de los espacios más conflictivos y estratégicos del antiguo Levante.
Uno de los aportes centrales del artículo es demostrar que las fronteras políticas de la antigüedad no eran necesariamente barreras rígidas e impenetrables. Aunque los textos bíblicos y las fuentes históricas suelen presentar las relaciones entre Israel y Aram en términos de guerra, conflicto y rivalidad, el estudio muestra que existía una circulación relativamente flexible de rebaños y prácticas pastoriles a través de esas fronteras. Los autores sostienen que la movilidad ganadera constituye un indicador especialmente valioso para comprender las interacciones reales entre distintos territorios y poblaciones antiguas. Según el artículo, el objetivo es analizar “las dinámicas fronterizas entre los estados israelita y arameo durante períodos de conflicto y concordia” utilizando como evidencia “el elemento más móvil de los sistemas de subsistencia y producción de la Edad del Hierro: ovejas y cabras domesticadas”.
El estudio se basa principalmente en análisis isotópicos de oxígeno, carbono y estroncio realizados sobre esmalte dental animal. Debido a que los dientes conservan señales químicas relacionadas con el agua, la alimentación y el ambiente donde crecieron los animales, los investigadores pueden reconstruir patrones de movilidad estacional y zonas de pastoreo. El artículo explica que los dientes “preservan un registro a escala estacional de la ingesta dietaria y de los aportes ambientales”. Esta metodología permite identificar si los animales fueron criados localmente o si circularon por regiones distintas antes de llegar a Hazor.
Otro descubrimiento importante del trabajo es que durante ciertos períodos de conflicto militar entre Israel y Aram continuaron existiendo formas de cooperación económica o, al menos, mecanismos prácticos de coexistencia regional. Los resultados isotópicos sugieren que algunos rebaños se desplazaban por áreas ubicadas más allá de los límites políticos formales, lo que indicaría la persistencia de redes económicas y pastoriles relativamente estables aun en tiempos de tensión política. De esta manera, el artículo cuestiona visiones excesivamente rígidas sobre las fronteras antiguas y propone entenderlas más bien como espacios dinámicos de contacto, negociación y adaptación.
El texto también contextualiza estos hallazgos dentro de la gran transformación regional ocurrida tras el colapso de las ciudades-estado cananeas alrededor del año 1200 a.C. Los autores recuerdan que las sociedades del Levante meridional experimentaron procesos de ruralización, reconfiguración económica y posterior resurgimiento urbano durante la Edad del Hierro. En este contexto, Hazor aparece como un punto estratégico de contacto entre diferentes entidades políticas y culturales. El artículo afirma que las sociedades del Levante meridional “presenciaron la formación de entidades territoriales rivales y un resurgimiento urbano” después del colapso del sistema cananeo de la Edad del Bronce Tardío.
Una dimensión particularmente relevante del estudio es su capacidad para integrar arqueología, zooarqueología, química isotópica e historia bíblica en un único marco interpretativo. Aunque el artículo mantiene un enfoque estrictamente científico y evita conclusiones apologéticas, sus resultados poseen implicaciones importantes para comprender el contexto histórico de los relatos bíblicos relacionados con Hazor, Aram e Israel. El trabajo dialoga indirectamente con debates sobre territorialidad, identidad política y formas de interacción regional durante la monarquía israelita.
Finalmente, el estudio concluye que la movilidad ganadera puede revelar dimensiones de la vida cotidiana y de las relaciones políticas que no siempre aparecen claramente reflejadas en los textos antiguos. Más allá de las guerras y disputas registradas por las fuentes históricas, el análisis isotópico muestra una realidad más compleja, caracterizada por contactos continuos, adaptaciones mutuas y circulación regional de recursos. En conjunto, el artículo constituye un ejemplo significativo de cómo las nuevas metodologías científicas están transformando el estudio arqueológico del antiguo Israel y del Levante bíblico.
Gezer entre la arqueología, la Biblia y la cronología del antiguo Israel
FUENTE:
Webster, Lyndelle C.; Wolff, Samuel R.; Ortiz, Steven M.; et al. “Gezer in the Late Bronze & Iron Ages: A Meeting Point for Radiocarbon, Archaeology, Egyptology and the Bible.” PLOS ONE 18(11), 2023. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0293119
El artículo Gezer in the Late Bronze & Iron Ages: A Meeting Point for Radiocarbon, Archaeology, Egyptology and the Bible (Gezer en la Edad del Bronce Tardío y la Edad del Hierro: un punto de encuentro entre el radiocarbono, la arqueología, la egiptología y la Biblia) propone una de las reconstrucciones cronológicas más detalladas y ambiciosas realizadas recientemente sobre la antigua ciudad de Gezer, uno de los sitios arqueológicos más importantes del sur del Levante. El estudio combina arqueología tradicional, análisis de radiocarbono, modelos bayesianos y referencias históricas egipcias y bíblicas para intentar resolver debates cronológicos que han permanecido abiertos durante décadas.
Uno de los principales aportes del artículo es su intento de sincronizar distintas disciplinas que frecuentemente operan por separado. Los autores presentan a Gezer no simplemente como un sitio arqueológico aislado, sino como un “punto de encuentro” entre distintas tradiciones históricas y metodológicas. En este sentido, el estudio busca correlacionar estratos arqueológicos concretos con procesos históricos asociados tanto al Egipto faraónico como a los relatos bíblicos relacionados con Israel y Judá.
El texto dedica especial atención a la transición entre la Edad del Bronce Tardío y la Edad del Hierro, un período marcado por colapsos políticos, movimientos poblacionales y transformaciones culturales en todo el Mediterráneo oriental. Los autores explican que Gezer constituye un sitio clave para comprender ese proceso debido a su ubicación estratégica y a la complejidad de sus capas arqueológicas. El estudio señala, por ejemplo, la aparición relativamente repentina de elementos asociados a la cultura filistea en ciertos estratos del sitio. Según el artículo, “determinar la cronología absoluta de cuándo la influencia ‘filistea’ llegó por primera vez a Gezer es de considerable interés” porque ello podría ampliar la comprensión de las interacciones sociales durante la transición entre ambas épocas.
Otro de los debates fundamentales abordados por el artículo es la datación de las fortificaciones monumentales y de las estructuras administrativas encontradas en Gezer. Durante décadas, algunos arqueólogos relacionaron estas construcciones con el reino de Salomón y con el pasaje de 1 Reyes 9:15, particularmente debido a la presencia de una puerta de seis cámaras similar a las halladas en Hazor y Meguido. El estudio revisa críticamente esta interpretación tradicional y muestra cómo investigaciones más recientes han cuestionado la idea de una cronología exclusivamente “salomónica”.
El artículo también expone el intenso debate entre la llamada “cronología alta” y la “cronología baja” respecto al surgimiento de los primeros reinos israelitas y judaítas. Mientras algunas interpretaciones continúan situando ciertos desarrollos monumentales en el siglo X a.C., otras propuestas los trasladan al siglo IX a.C., asociándolos más bien con la dinastía omrida del reino del norte. Los autores muestran cómo el uso sistemático del radiocarbono y de modelos estadísticos permite refinar estas discusiones y reducir parcialmente el margen de incertidumbre.
Una dimensión particularmente relevante del estudio es la relación entre arqueología y memoria bíblica. Aunque el artículo mantiene un tono estrictamente académico y evita afirmaciones apologéticas, deja claro que los hallazgos de Gezer poseen implicaciones importantes para el estudio histórico de la monarquía unida, de las relaciones entre Judá e Israel y de las conexiones entre el Levante y Egipto. De hecho, el trabajo incorpora numerosas referencias a investigaciones relacionadas con David, Salomón, la estela de Tel Dan y el surgimiento de “Israel bíblico”.
Otro aporte significativo del texto es su insistencia metodológica en no depender exclusivamente ni de los textos bíblicos ni de la cultura material arqueológica. Los autores reconocen explícitamente las limitaciones interpretativas de cada disciplina por separado y proponen un enfoque integrador. En varias secciones se enfatiza que la cronología arqueológica no puede establecerse de manera segura únicamente mediante tipologías cerámicas o correlaciones históricas tradicionales.
Finalmente, el estudio concluye que Gezer continúa siendo uno de los sitios más importantes para comprender las complejas relaciones entre arqueología, historia y Biblia en el antiguo Levante. Más allá de resolver definitivamente todos los debates, el artículo demuestra cómo las nuevas tecnologías de datación y los enfoques interdisciplinarios están transformando la manera en que se reconstruye el pasado bíblico. En conjunto, el trabajo ofrece una visión rigurosa y actualizada de un sitio cuya importancia excede ampliamente el ámbito local y se proyecta hacia algunas de las discusiones más relevantes sobre los orígenes históricos de Israel y Judá.
¿Fechando la composición de la primera Biblia?
ARTÍCULO ORIGINAL:
Kletter, Raz, Dating the Composition of the First Bible? Hebrew Ostraca, Literacy, and the Bible (December 13, 2024). Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=5054084 or http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.5054084
Traducción del título: ¿Fechando la composición de la primera Biblia? Ostraca de los hebreos, alfabetización y la Biblia
27 de abril de 2026
- El artículo critica la idea de que los ostraca de Arad demuestren un alto nivel de alfabetización en Judá y puedan utilizarse para fechar la composición de textos bíblicos.
- Sostiene que la producción de la Biblia no dependía de una alfabetización generalizada, sino de una élite de escribas altamente formados.
- Rechaza que la ausencia de inscripciones hebreas tras 586 a.C. implique un declive de la actividad literaria, argumentando que los textos no llegan a esa conclusión

Ostraca de Arad - By Bukvoed - FUENTE: CC BY 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=86617616
El artículo de Raz Kletter, Dating the Composition of the First Bible? Hebrew Ostraca, Literacy in Israel/Judah, and the Bible, constituye una crítica detallada y metodológicamente rigurosa a una línea reciente de investigación que intenta vincular el estudio de los ostraca hebreos con la datación de la composición de textos bíblicos. Más que ofrecer una nueva teoría sobre el origen de la Biblia, el autor se propone desmontar una serie de conclusiones que considera exageradas y mal fundamentadas.
En primer lugar, Kletter cuestiona la interpretación de los estudios que, mediante análisis algorítmicos y forenses de escritura, han intentado determinar el número de escribas en los ostraca de Arad y Samaria. Aunque acepta que estos métodos pueden ofrecer estimaciones mínimas de autores, insiste en que sus resultados han sido indebidamente ampliados para sostener afirmaciones mucho más ambiciosas. En particular, critica la idea de que estos datos prueben un alto nivel de alfabetización en Judá hacia el 600 a.C., señalando que tales conclusiones se basan en inferencias débiles y en interpretaciones discutibles de la evidencia.
En segundo lugar, el autor desmonta el argumento central de estos estudios: que un supuesto alto grado de alfabetización sería condición necesaria para la composición de textos bíblicos complejos. Kletter subraya que esta relación es conceptualmente errónea, ya que la producción literaria en la antigüedad no dependía de una alfabetización generalizada, sino de la existencia de una élite especializada. En este sentido, afirma que “la Biblia fue escrita ‘por escribas para escribas’” , destacando que la capacidad de producir textos complejos estaba concentrada en círculos reducidos y altamente formados.
Un tercer punto clave del artículo es la crítica a la identificación entre autores de ostraca y autores bíblicos. Kletter rechaza la idea de que personal administrativo o militar —como los responsables de suministros en Arad— pudiera haber compuesto textos bíblicos como una extensión de sus tareas cotidianas. De manera explícita, señala que “la Biblia no fue compuesta como un ‘subproducto’ por escribientes de ostraca, sino por escribas entrenados inmersos en literatura” . Esta afirmación apunta a una distinción fundamental entre escritura administrativa y producción literaria.
En cuarto lugar, el artículo cuestiona el uso del grado de alfabetización militar como indicador del nivel general de alfabetización en la sociedad de Judá. Kletter demuestra que los datos disponibles no permiten reconstruir con precisión la estructura del ejército ni su nivel educativo, y que extrapolar estos datos al conjunto de la sociedad resulta metodológicamente injustificado. Además, introduce comparaciones históricas que muestran que incluso en épocas mucho más recientes los ejércitos no presentaban altos niveles de alfabetización, lo que refuerza su escepticismo.
Otro aspecto central de la crítica es el uso del llamado “argumento del silencio”, es decir, la idea de que la ausencia de inscripciones hebreas entre 586 y 200 a.C. indicaría una caída drástica de la actividad literaria. Kletter rechaza esta conclusión, argumentando que la falta de evidencia arqueológica no implica necesariamente ausencia de actividad cultural o literaria. Señala, además, que durante ese período el arameo se convirtió en la lengua predominante para la escritura cotidiana, lo que explica en parte la escasez de inscripciones en hebreo sin necesidad de suponer un colapso intelectual.
Asimismo, el autor enfatiza que la composición de textos bíblicos no requiere grandes comunidades alfabetizadas, sino individuos altamente capacitados. Desde esta perspectiva, el número de personas capaces de escribir ostraca resulta irrelevante para la producción de literatura compleja. La escritura, sostiene, era un acto fundamentalmente individual, realizado por escribas formados, incluso en contextos difíciles.
Finalmente, Kletter propone una alternativa interpretativa al situar la producción de textos bíblicos en procesos históricos más amplios, incluyendo el impacto del trauma del exilio babilónico. Sugiere que la destrucción de Jerusalén en 586 a.C. pudo haber actuado como un catalizador para la actividad literaria, en lugar de interrumpirla, lo que contradice directamente las tesis que critica.
En conjunto, el artículo ofrece una revisión crítica de gran valor metodológico, insistiendo en la necesidad de separar cuidadosamente los datos arqueológicos de las interpretaciones especulativas. Su principal aporte radica en demostrar que los ostraca, aunque relevantes para el estudio de la escritura cotidiana, no constituyen una base sólida para fechar la composición de los textos bíblicos ni para reconstruir los niveles de alfabetización necesarios para su producción.
Turismo arqueobíblico entre las iglesias del Apocalipsis en Turquía
ARTÍCULO ORIGINAL: The Archaeology of Biblical Sites in Asia Minor: Its Symbiosis with Archaeobiblical Tourism, Mark Wilson (Asia Minor Research Centre, Antalya 07100, Turkey, Department of Old and New Testament, Stellenbosch University, Stellenbosch 7602, South Africa)
Religions 2026, 17(3), 342; https://doi.org/10.3390/rel17030342
20 de abril de 2026

Fuente: Religions 2026 / Tutku Educational Travel / Mark Wilson
El artículo The Archaeology of Biblical Sites in Asia Minor: Its Symbiosis with Archaeobiblical Tourism (La arqueología de los sitios bíblicos en Asia Menor: su simbiosis con el turismo arqueobíblico) de Mark Wilson propone una reflexión amplia y bien documentada sobre la relación contemporánea entre arqueología, historia bíblica y turismo religioso en Turquía. Más que un simple estudio descriptivo, el texto funciona como un análisis de un fenómeno cultural emergente: la convergencia entre la investigación académica y la experiencia vivencial de los visitantes.
Una de las ideas centrales del artículo es la identificación de un nuevo tipo de viajero, al que el autor denomina “turista arqueobíblico”. Este concepto resulta clave porque permite superar la distinción tradicional entre turismo arqueológico y turismo religioso.
Según Wilson, estos visitantes no encajan plenamente en ninguna de las dos categorías, ya que combinan el interés por los restos materiales del pasado con una motivación espiritual centrada en los textos bíblicos.
En este sentido, el autor afirma que estos viajeros “no encajan fácilmente en los perfiles de turistas arqueológicos o religiosos”, lo que justifica la necesidad de una nueva categoría analítica.
Un segundo aporte importante del texto es su reconstrucción histórica del desarrollo de la arqueología en Asia Menor y su progresiva conexión con el turismo.
Wilson muestra cómo, desde el siglo 19, excavaciones en lugares como Éfeso, Pérgamo o Troya han ido generando un interés creciente que, con el tiempo, ha sido capitalizado por la industria turística. Esta evolución no es presentada de forma neutral, sino como un proceso de “simbiosis” en el que la arqueología aporta contenido y legitimidad histórica, mientras que el turismo proporciona recursos, visibilidad y continuidad.
El artículo también subraya la dimensión económica y cultural de este fenómeno. La expansión del turismo patrimonial, especialmente en su vertiente arqueológica y religiosa, ha convertido a estos sitios en recursos estratégicos para el desarrollo regional. Sin embargo, Wilson no ignora las tensiones que esto genera, particularmente entre los objetivos científicos de la arqueología y los intereses comerciales del turismo. La pregunta implícita que recorre el texto es cómo equilibrar la preservación del patrimonio con su explotación turística.
Otro hallazgo relevante es la descripción detallada de las prácticas de los turistas arqueobíblicos.
Más allá de la observación pasiva, estos visitantes participan activamente en rituales como la lectura de textos bíblicos, la oración o el canto en los propios sitios arqueológicos. Esta interacción produce una experiencia interpretativa singular en la que el espacio físico transforma la comprensión del texto.
El propio autor resume esta idea al señalar que el contacto con los restos materiales permite que los visitantes “integren este nuevo conocimiento con los textos bíblicos que están leyendo” . La arqueología, por tanto, no solo informa, sino que reconfigura la experiencia de la lectura.
El texto también aporta una cartografía conceptual y práctica del fenómeno mediante la descripción de rutas concretas, como los viajes de Pablo o el recorrido de las Siete Iglesias del Apocalipsis.
Estas rutas no son simplemente itinerarios turísticos, sino narrativas espaciales que conectan geografía, historia y texto sagrado. En este sentido, el artículo muestra cómo el paisaje se convierte en una extensión del relato bíblico.
Finalmente, Wilson concluye que esta interacción entre arqueología y turismo no solo es real, sino estructural. La llamada “simbiosis” implica que ambos campos se necesitan mutuamente: la arqueología gana relevancia pública y financiamiento, mientras que el turismo adquiere profundidad histórica y significado. El resultado es una forma contemporánea de relacionarse con el pasado en la que la experiencia directa del lugar se convierte en un elemento fundamental para la interpretación.
En conjunto, el artículo ofrece una visión clara y bien argumentada de un fenómeno actual que trasciende lo académico. Su principal valor radica en mostrar cómo el pasado bíblico, lejos de permanecer en el ámbito de los textos o la investigación especializada, se reconfigura hoy como una experiencia vivida, mediada por la arqueología y articulada por el turismo.