Reseñas de recientes publicaciones académicas relacionadas con la arqueología bíblica
En esta sección encontrarás reseñas de artículos y libros académicos recientes sobre arqueología bíblica e historia del mundo bíblico. Cada reseña presenta de manera clara las ideas principales, los aportes más relevantes y las conclusiones de los estudios, ayudando a comprender cómo la investigación actual ilumina los textos bíblicos.
El enfoque no es técnico ni especializado, pero sí riguroso. Aquí se traduce el lenguaje académico en explicaciones comprensibles, permitiendo al lector seguir el desarrollo de las investigaciones sin perder profundidad. Es un espacio para mantenerse al día con la producción académica y entender su impacto en la interpretación histórica de la Biblia.
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De Judá a Yehud: continuidad y transformación a través de los nombres personales
10 de agosto de 2026
Fuente: Golub, Mitka R. (2026). “From Judah to Yehud: Tracing Continuity and Change in Personal Names.” Jerusalem Journal of Archaeology 9: 61–83. DOI: 10.52486/01.00009.4.
El artículo “From Judah to Yehud: Tracing Continuity and Change in Personal Names” (De Judá a Yehud: rastreando continuidad y cambio en los nombres personales), de Mitka R. Golub, examina hasta qué punto las prácticas de asignación de nombres personales sobrevivieron a una de las mayores rupturas de la historia de Judá: la conquista babilónica de 586 aec., la destrucción de Jerusalén, el exilio de parte de su población y la posterior formación de la provincia persa de Yehud. A partir exclusivamente de nombres conservados en materiales epigráficos procedentes de excavaciones arqueológicas, Golub compara 50 individuos documentados en Yehud durante el período persa con 439 conocidos en Judá durante la última etapa de la Edad del Hierro II. El resultado principal es una considerable continuidad cultural y religiosa entre ambas sociedades, acompañada por algunas transformaciones significativas en las formas de expresar la identidad yahvista.
1. La enorme diferencia entre los dos conjuntos de nombres refleja la transformación demográfica de Judá después de la conquista babilónica. Mientras que el corpus de finales de la Edad del Hierro II contiene 439 individuos, el correspondiente a Yehud solamente registra 50. La diferencia es aún más significativa porque el primer corpus cubre aproximadamente 120 años, mientras que el período persa abarca unos dos siglos. Golub relaciona esta escasez con el fuerte descenso demográfico y territorial posterior a 586 aec. Las estimaciones arqueológicas citadas en el artículo sitúan la población de Yehud hacia mediados del siglo V aec. en solamente 20.000–30.000 habitantes, frente a unos 110.000 al final de la Edad del Hierro II.
La evidencia onomástica coincide además con la recuperación gradual observada arqueológicamente durante la época persa: 39 de los 50 individuos estudiados, es decir, el 78 %, pertenecen al período persa tardío, aproximadamente entre 450 y 332 aec. Golub advierte, por ello, que sus conclusiones representan principalmente la situación de Yehud durante la última parte del dominio persa, y no necesariamente todo el período.
2. El estudio establece una metodología particularmente rigurosa para vincular los nombres con contextos arqueológicos comprobables. Golub excluye los objetos procedentes del mercado de antigüedades debido a las incertidumbres sobre su autenticidad, procedencia y datación. También elimina nombres demasiado fragmentarios como para establecer con seguridad su composición. El corpus de Yehud se construye fundamentalmente a partir de vasijas estampadas o inscritas, monedas, ostraca y un papiro. De los 41 objetos estudiados, 29 son vasijas, nueve monedas, dos ostraca y uno es el papiro de Ketef Jericó, que por sí solo contiene los nombres de 26 personas.
3. La distribución geográfica de los hallazgos refleja la organización administrativa de Yehud. Casi la mitad de los objetos con nombres procede de Jerusalén y Ramat Raḥel, dos importantes centros administrativos. El mapa presentado en la página 68 muestra, sin embargo, que las evidencias se extienden por diferentes puntos de la provincia, desde las proximidades de Betel en el norte hasta En-Gedi en el sur. La concentración de objetos en Jerusalén y Ramat Raḥel concuerda con otro dato arqueológico significativo mencionado por Golub: aproximadamente el 95 % de todas las impresiones de sellos de Yehud conocidas proceden de esos dos lugares o de sus inmediaciones.
4. El hallazgo central es la considerable continuidad entre las prácticas onomásticas de Judá y las de Yehud. Los nombres teofóricos —aquellos que incorporan explícitamente el nombre o una designación de una divinidad— constituyen el grupo más importante en ambos períodos: representan el 60 % en Judá y el 44 % en Yehud. Los nombres hipocorísticos, formas abreviadas en las que se ha eliminado el elemento divino, constituyen el 16 % y el 22 %, respectivamente. Finalmente, los nombres sin elementos teofóricos representan el 23 % en Judá y el 34 % en Yehud. Golub señala que las diferencias observadas no alcanzan significación estadística suficiente para demostrar que ambas distribuciones sean realmente distintas.
5. La centralidad de YHWH permanece prácticamente intacta después del exilio. Este constituye probablemente el resultado de mayor relevancia para la historia religiosa del período bíblico. Entre los nombres teofóricos, aquellos que contienen un elemento relacionado con YHWH representan el 80 % en Judá y el 95 % en Yehud. Si se consideran todos los tipos de nombres, los yahvistas representan el 49 % del corpus de Judá y el 42 % del de Yehud. Además, aparecen tanto en documentos relacionados con funcionarios y actividades administrativas como en ostraca y papiros vinculados con sectores más amplios de la población.
Golub interpreta esta distribución como evidencia de que el yahvismo no estaba restringido a una pequeña élite administrativa o religiosa. En palabras de la autora, traducidas: “Así, el culto tanto en las sociedades de Judá como de Yehud probablemente estaba centrado en YHWH”. La presencia de nombres yahvistas en diferentes estratos sociales indica, según el estudio, que “el yahvismo estaba profundamente arraigado en toda la sociedad”.
6. Algunos elementos lingüísticos característicos de Judá también sobreviven en Yehud. El caso más destacado es la raíz hebrea šlm (שלם), asociada semánticamente con ideas como integridad, bienestar, paz, recompensa o sustitución. Esta raíz es la más frecuente entre los nombres de Judá y la segunda más frecuente en Yehud. Golub la considera un indicador particularmente importante de identidad judaíta porque prácticamente no aparece en la onomástica del reino septentrional de Israel, mientras que también está documentada entre los exiliados judaítas de Āl-Yāhūdu en Babilonia y entre la comunidad judía de Elefantina en Egipto. Las raíces ḥnn (חנן, “mostrar gracia/ser misericordioso”) y ʿzr (עזר, “ayudar”) también aparecen frecuentemente en ambos conjuntos.
7. Casi un tercio de los nombres documentados en Yehud ya existía en Judá antes del exilio. Quince de los 50 individuos del corpus persa —el 30 %— llevan nombres conocidos en el corpus de la Edad del Hierro II, ya sea exactamente en la misma forma o con variaciones del elemento yahvista. El dato resulta especialmente significativo porque existe una considerable distancia cronológica entre ambos conjuntos: el 78 % de los individuos de Yehud pertenece al período persa tardío y aproximadamente la mitad se sitúa cerca del final mismo de esa época. Nombres relacionados con formas como Gedalías, Hananías, Yoram, Nerías, Sofonías y otros muestran así la persistencia durante generaciones de tradiciones onomásticas anteriores al exilio.
8. La continuidad, sin embargo, no fue absoluta: desaparecen los nombres que incorporan el elemento El. En Judá, aproximadamente el 13 % de los nombres teofóricos contenía El, mientras que ninguno de los nombres de Yehud analizados por Golub presenta ese elemento. La autora interpreta este fenómeno no como una ruptura repentina causada por el exilio, sino como la culminación de un proceso que ya estaba en marcha antes de 586 aec.: entre los siglos VIII y comienzos del VI aec., la proporción de nombres con El en Judá había disminuido del 19 % al 13 %. Una situación semejante aparece posteriormente entre los judíos de Elefantina.
9. También cambia la forma lingüística utilizada para incorporar el nombre de YHWH. El elemento יהו (yhw), característico de los nombres judaítas de la Edad del Hierro, es sustituido predominantemente durante el período persa por יה (yh) y, con menor frecuencia, por יו (yw). De este modo, formas anteriores como Gdlyhw y Šlmyhw aparecen en Yehud como Gdlyh y Šlmyh. Golub relaciona este cambio epigráfico con una transformación que también puede observarse dentro del hebreo bíblico tardío, donde la forma abreviada yh desplaza progresivamente a yhw.
10. En conjunto, la evidencia contradice una interpretación demasiado simple del exilio como una ruptura completa entre Judá y Yehud. Golub reconoce explícitamente la posibilidad de influencias procedentes de la diáspora babilónica y señala que algunas variaciones en los nombres podrían deberse al regreso de personas cuyos nombres habían sido adoptados en Babilonia. Sin embargo, las semejanzas son suficientemente numerosas como para sugerir que, debajo de los profundos cambios políticos, demográficos y administrativos, persistieron elementos fundamentales de identidad cultural y religiosa.
La autora sintetiza esta conclusión afirmando, en traducción: “A pesar de la distancia cronológica y de la probabilidad de que algunos retornados hubieran adoptado nombres no judaítas en la diáspora babilónica, las semejanzas entre ambos conjuntos onomásticos sugieren un grado significativo de continuidad cultural y religiosa”. Al mismo tiempo, identifica dos transformaciones concretas: la desaparición de El como elemento de los nombres personales y el reemplazo del sufijo yahvista יהו por יה y, ocasionalmente, יו.
En términos de arqueología bíblica, From Judah to Yehud resulta especialmente valioso porque permite estudiar el período del exilio y del retorno desde evidencias independientes de los relatos de Esdras y Nehemías. Golub menciona expresamente la tensión existente entre la estimación arqueológica de la pequeña población de Yehud y la lista de Esdras 2//Nehemías 7, que habla de más de 42.000 retornados, pero no intenta resolverla haciendo que una fuente confirme automáticamente a la otra. Su análisis muestra algo diferente y quizá históricamente más significativo: la catástrofe de 586 aec. transformó radicalmente el territorio, la demografía y la administración de Judá, pero no borró necesariamente las estructuras fundamentales de identidad de quienes posteriormente vivieron en Yehud. Los nombres conservados sobre vasijas, monedas, ostraca y papiros ofrecen así una pequeña pero cuantificable ventana arqueológica hacia la continuidad de una comunidad a través de uno de los períodos de mayor transformación de la historia bíblica.
Segmentación computacional de tinta y pergamino en los Rollos del Mar Muerto mediante imágenes multiespectrales
3 de agosto de 2026
Fuente: Kurar-Barakat, Berat, & Dershowitz, Nachum. (2026). Segmentation of Ink and Parchment in Dead Sea Scroll Fragments. International Journal on Document Analysis and Recognition, 29, 531–549. https://doi.org/10.1007/s10032-025-00564-4.
El artículo "Segmentation of Ink and Parchment in Dead Sea Scroll Fragments" (Segmentación de tinta y pergamino en fragmentos de los Rollos del Mar Muerto) presenta un nuevo método computacional para separar automáticamente la tinta, el pergamino y el fondo en imágenes multiespectrales de los Rollos del Mar Muerto. El estudio responde a uno de los principales desafíos de las humanidades digitales: facilitar el análisis paleográfico, la reconstrucción de manuscritos y el reconocimiento de escritura sin depender del laborioso proceso de anotación manual realizado por especialistas. Para ello, los autores desarrollan el método Multispectral Thresholding and Energy Minimization (MTEM), que combina el análisis de diferentes longitudes de onda con técnicas de optimización computacional para identificar con mayor precisión las distintas regiones de cada fragmento.
Uno de los principales aportes de la investigación es la creación del Qumran Segmentation Dataset (QSD), un conjunto de datos formado por 20 fragmentos de los Rollos del Mar Muerto cuidadosamente anotados a nivel de píxel. Este recurso constituye la primera base de datos diseñada específicamente para evaluar métodos de segmentación simultánea de tinta, pergamino y fondo, proporcionando un estándar para futuras investigaciones en visión computacional aplicada a manuscritos antiguos.

Segmentación de tinta y pergamino en un fragmento de los Rollos del Mar Muerto (DSS) mediante umbralización multiespectral y minimización de energía (MTEM).
El estudio demuestra que las imágenes multiespectrales permiten distinguir materiales que resultan prácticamente indistinguibles en fotografías convencionales. Al comparar doce longitudes de onda, los investigadores identificaron que la diferencia entre determinadas bandas del espectro ofrece una separación mucho más clara entre el pergamino y el resto de los elementos, mientras que los bordes de la tinta presentan un comportamiento espectral particular que facilita su identificación incluso cuando el interior de los trazos es difícil de detectar.
Otro descubrimiento importante es que el método no solo distingue la tinta del pergamino, sino que también logra diferenciar la tinta de agujeros, grietas, sombras y del fondo oscuro utilizado durante la digitalización. Este aspecto resulta especialmente relevante porque los agujeros del pergamino y la tinta poseen formas y tonalidades muy similares, lo que había dificultado considerablemente los intentos anteriores de segmentación automática.
Los resultados cuantitativos muestran una mejora significativa respecto a los métodos tradicionales de binarización. En la segmentación del pergamino, MTEM alcanzó un F1-score de 0.988, mientras que en la identificación de la tinta obtuvo un F1-score de 0.757, superando ampliamente técnicas como Otsu, Sauvola y otros algoritmos previamente utilizados para este tipo de documentos. Según los autores, "MTEM supera a las técnicas tradicionales de binarización" y, además, "segmenta regiones de tinta y puede distinguir las áreas de tinta de los agujeros y de las regiones de fondo".
El artículo también reconoce las limitaciones actuales del sistema. Los principales errores aparecen cuando la tinta se encuentra sobre zonas extremadamente oscurecidas del pergamino o cuando existe alguna sustancia blanca que altera la respuesta espectral de la superficie, impidiendo que el algoritmo identifique correctamente los contornos de la tinta. Aun así, los investigadores consideran que el método constituye un avance importante y señalan que, en trabajos futuros, será posible combinar esta tecnología con sistemas de reconocimiento automático de caracteres para facilitar la transcripción, reconstrucción y estudio de los manuscritos.
Desde la perspectiva de la arqueología bíblica, esta investigación ilustra cómo la inteligencia artificial, la visión computacional y las imágenes multiespectrales están transformando el estudio de los Rollos del Mar Muerto. Más que reemplazar el trabajo de paleógrafos y especialistas, estas herramientas permiten revelar detalles invisibles al ojo humano, mejorar la preservación digital de los manuscritos y acelerar el análisis de textos que constituyen una de las fuentes más importantes para comprender el judaísmo del Segundo Templo y el contexto histórico en el que surgieron tanto el cristianismo primitivo como gran parte de la literatura bíblica.
Una nueva inscripción cananea de Laquis y los orígenes de la escritura alfabética
27 de julio de 2026
Fuente: Vainstub, Daniel; Weissbein, Itamar; Kang, Hoo-Goo; Halevi, Shai; Garfinkel, Yosef. (2026). A Late Bronze Age Canaanite Jar Inscription from the 2025 Excavation Season at Lachish. Jerusalem Journal of Archaeology 9: 14–30. https://doi.org/10.52486/01.00009.2.
El artículo "A Late Bronze Age Canaanite Jar Inscription from the 2025 Excavation Season at Lachish" (Una inscripción cananea de la Edad del Bronce Tardío procedente de la temporada de excavaciones de 2025 en Laquis) presenta el estudio de una inscripción inédita descubierta sobre el hombro de una vasija de almacenamiento durante las excavaciones realizadas en Tel Laquis. Escrita con tinta roja sobre cerámica y fechada con seguridad en el siglo XII aec, la inscripción constituye una de las evidencias más tempranas del desarrollo del alfabeto cananeo estandarizado y aporta nuevos datos para la historia de la escritura, la lingüística semítica y la administración en Canaán durante el final de la Edad del Bronce.
Uno de los principales aportes del estudio es el cuidadoso establecimiento de su contexto arqueológico. La pieza fue hallada en un depósito perteneciente al último nivel de ocupación cananea de Laquis (Nivel VI), destruido por un gran incendio a mediados del siglo XII aec. Debido a que el estrato está claramente definido y asociado con abundante cerámica local, los autores consideran que la cronología del hallazgo es especialmente sólida, evitando las incertidumbres que suelen acompañar a muchas inscripciones antiguas halladas fuera de contexto arqueológico.
El segundo descubrimiento importante consiste en la identificación de un nombre personal que los investigadores reconstruyen como Bʿlšlṭ ("Baal gobierna" o "Baal es gobernante"). Aunque la inscripción está fragmentada y conserva únicamente partes de seis letras, el análisis paleográfico permite una lectura razonablemente segura. El estudio propone que el texto probablemente indicaba la propiedad de la vasija, una práctica administrativa ya conocida en otros contextos del antiguo Cercano Oriente.
Un tercer aporte de gran relevancia es la reevaluación de la historia de la raíz semítica šlṭ ("gobernar"). Tradicionalmente, muchos especialistas habían considerado esta raíz como un préstamo tardío del arameo introducido durante el período persa. Sin embargo, la presencia de dicha raíz en una inscripción fechada aproximadamente siete siglos antes obliga a revisar esa interpretación. Los autores concluyen que "la nueva inscripción de Laquis constituye un sólido argumento contra el origen arameo de la raíz šlṭ, 'gobernar'" y sugieren que se trata de "una antigua raíz pansemítica" ya utilizada durante la Edad del Bronce.
El artículo también ofrece importantes aportes al estudio de la evolución del alfabeto. El análisis paleográfico muestra que las letras pertenecen a una etapa muy desarrollada de la escritura cananea lineal, caracterizada por un alfabeto ya estandarizado de veintidós signos, una dirección fija de escritura de derecha a izquierda y rasgos cursivos propios de escribas experimentados. Los autores sostienen que esta inscripción antecede aproximadamente en un siglo a las evidencias que hasta ahora se consideraban las más antiguas de esta fase del alfabeto y, además, cuestiona la idea de que dicha estandarización se hubiera originado exclusivamente en Fenicia.
Otro aspecto destacado del estudio es el empleo de fotografía multiespectral para recuperar detalles apenas visibles de la inscripción. Mediante iluminación de 590 nanómetros y procesamiento digital de imágenes, los investigadores lograron distinguir con mayor claridad los trazos de tinta sobre la superficie cerámica, permitiendo una lectura mucho más precisa del texto sin intervenir físicamente el objeto. Esta metodología pone de manifiesto el creciente papel de las tecnologías de imagen en la epigrafía y la arqueología contemporáneas.
Desde la perspectiva de la arqueología bíblica, el hallazgo reviste especial interés porque Laquis fue una de las ciudades más importantes del sur de Canaán y posteriormente del reino de Judá. Aunque la inscripción pertenece a un período anterior al surgimiento de la monarquía israelita, documenta el ambiente cultural y administrativo del que surgirían las tradiciones escriturarias utilizadas siglos después por israelitas y judíos. Los autores subrayan que, pese al carácter fragmentario del hallazgo, este "hace una contribución especial a nuestra comprensión de uno de los momentos más críticos de la epigrafía semítica noroccidental: el desarrollo de la última etapa de la escritura cananea de veintidós letras, de la que derivan la mayoría de los alfabetos contemporáneos". Al mismo tiempo, advierten que "su condición fragmentaria obliga a actuar con cautela", recordando que las conclusiones deben mantenerse abiertas a futuras evidencias.
En conjunto, la investigación aporta nueva evidencia sobre la evolución temprana del alfabeto, la difusión de la escritura en Canaán y el desarrollo lingüístico de las lenguas semíticas occidentales. Además de enriquecer el conocimiento de la historia de Laquis, el estudio ofrece un valioso contexto para comprender el mundo cultural y administrativo que precedió a la formación del antiguo Israel y de los textos bíblicos.
Más que un ama de llaves: una nueva interpretación del trabajo de la vilica romana
20 de julio de 2026
Fuente: Lewit, Tamara. (2026). Not just a housekeeper: a new look at the work of the Roman vilica. Journal of Roman Archaeology. Cambridge University Press. https://doi.org/10.1017/S1047759426100804.
El artículo académico "Not just a housekeeper: a new look at the work of the Roman vilica" (Más que un ama de llaves: una nueva interpretación del trabajo de la vilica romana) reexamina el papel de la vilica, la administradora de las villas rurales romanas, cuestionando la interpretación tradicional que la presenta únicamente como responsable de las tareas domésticas. A partir de un análisis conjunto de fuentes literarias, evidencia arqueológica e iconografía, Tamara Lewit sostiene que la vilica desempeñaba funciones esenciales en la economía agrícola romana, supervisando procesos productivos de gran importancia, especialmente la elaboración de vino y aceite de oliva, así como diversos rituales religiosos vinculados con el éxito de la producción.
El principal aporte del estudio consiste en demostrar que la visión dominante de la vilica como simple ama de llaves proviene de una lectura parcial de Columela y de una excesiva dependencia de las ideas filosóficas de Jenofonte sobre la división ideal entre las tareas masculinas y femeninas. La autora muestra que, una vez analizado el conjunto del tratado De re rustica, emerge una figura muy distinta: una administradora responsable de amplias áreas de producción agrícola y no solamente del funcionamiento interno de la residencia.
Otro hallazgo importante es que la arqueología confirma esta reinterpretación. Los planos de numerosas villas romanas muestran una clara separación entre las áreas residenciales y los sectores destinados a la producción de vino, aceite, almacenamiento y procesamiento de alimentos. En ese contexto, las responsabilidades atribuidas por Columela a la vilica corresponden precisamente a esos espacios productivos y no a la cocina o al servicio doméstico. La autora resume esta nueva perspectiva afirmando que "la vilica estaba a cargo del procesamiento esencial de la producción, realizado dentro y alrededor de los edificios de trabajo, en zonas separadas de los espacios domésticos".
El estudio también destaca que la vilica supervisaba algunas de las actividades económicas más rentables de la villa. Columela le asigna la preparación de la vendimia, la elaboración y conservación del vino, el procesamiento de aceitunas, la producción de aceite, la preservación de frutas y verduras, el almacenamiento de productos y el control de trabajadores especializados. Estas funciones implicaban administrar instalaciones complejas, maquinaria costosa y procesos que requerían conocimientos técnicos y organizativos.
La investigación subraya además que las responsabilidades de la vilica incluían importantes funciones religiosas. Antes de la vendimia debía asegurarse de que se realizaran los sacrificios apropiados a Liber y Libera, divinidades asociadas con el vino, y otras fuentes antiguas también la presentan ofreciendo rituales domésticos destinados a garantizar la prosperidad de la explotación agrícola. La autora argumenta que, para los romanos, estas ceremonias formaban parte integral del proceso productivo y no constituían simples prácticas privadas.
Finalmente, Lewit concluye que la vilica fue una figura mucho más relevante para la economía romana de lo que tradicionalmente se había reconocido. Su trabajo consistía en coordinar hombres y mujeres, supervisar procesos industriales agrícolas de gran escala y asegurar tanto la calidad de la producción como el cumplimiento de las prácticas rituales consideradas indispensables para el éxito de la explotación. Como señala la autora al concluir el estudio, "la vilica desempeñó funciones clave dentro de la producción rural, el sector dominante de la economía romana".
Las fluctuaciones del cultivo de la vid y el olivo durante la Edad del Bronce y la Edad del Hierro en el Levante
13 de julio de 2026
Fuente: Riehl, S., Deckers, K., Hinojosa-Baliño, I., Gröcke, D. R., & Lawrence, D. (2025). Fluctuations of viti- and oleiculture traditions in the Bronze and Iron Age Levant. PLOS ONE, 20(9), e0330032. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0330032.
El artículo "Fluctuations of viti- and oleiculture traditions in the Bronze and Iron Age Levant" (Fluctuaciones de las tradiciones del cultivo de la vid y el olivo durante la Edad del Bronce y la Edad del Hierro en el Levante) analiza cómo cambiaron las condiciones de producción de la vid y el olivo entre aproximadamente 3000 y 550 aec. Para ello, los autores estudiaron 1.514 restos arqueobotánicos de semillas y madera carbonizada procedentes de más de veinte yacimientos del Levante y el norte de Mesopotamia, utilizando análisis de isótopos estables de carbono para reconstruir las condiciones de disponibilidad de agua, las prácticas agrícolas y la evolución de la producción destinada al comercio. El estudio constituye una de las investigaciones más amplias realizadas hasta ahora sobre la agricultura especializada en el antiguo Cercano Oriente.
El primer aporte del trabajo consiste en demostrar que el cultivo de la vid y el del olivo respondían de manera diferente a las variaciones climáticas. Los resultados muestran que la vid requería una gestión agrícola mucho más intensiva, incluyendo probablemente sistemas de irrigación en numerosas regiones, mientras que el olivo soportaba mejor las condiciones de sequía. Los autores concluyen que estas diferencias fisiológicas explican por qué ambas especies siguieron trayectorias distintas a lo largo de la historia agrícola del Levante.
Un segundo descubrimiento importante es que las fluctuaciones climáticas no determinaron por sí solas el éxito o el fracaso de estos cultivos. Aunque los análisis identifican episodios de sequía relacionados con conocidos eventos climáticos, la evidencia indica que las comunidades desarrollaron estrategias de adaptación, como el riego y la selección de nichos agrícolas favorables. En palabras de los investigadores, los mapas isotópicos permiten "construir una imagen más completa de la productividad potencial de los primeros sistemas agrícolas, de las adaptaciones ambientales regionales, como la irrigación, y de las dinámicas socioeconómicas".
La investigación también revela un cambio significativo durante la Edad del Hierro. Los sitios correspondientes a este período aparecen concentrados en regiones con mejores condiciones de precipitación, superiores aproximadamente a los 500 mm anuales reconstruidos, lo que coincide con una expansión de la producción de vino y aceite de oliva destinada al intercambio comercial. Según el estudio, este patrón refleja una agricultura más organizada y orientada a la producción de excedentes.
Otro hallazgo relevante consiste en mostrar que la producción agrícola estaba estrechamente vinculada con la economía regional. El vino y el aceite de oliva no eran simplemente alimentos básicos, sino productos de alto valor económico que impulsaban el comercio, favorecían el crecimiento de los centros urbanos y estimulaban innovaciones en técnicas de cultivo, almacenamiento y procesamiento. Los autores señalan que estos productos "contribuyeron a la prosperidad de los centros urbanos y de los núcleos comerciales" del Levante antiguo.
Desde la perspectiva de la arqueología bíblica, el estudio proporciona un contexto histórico especialmente valioso para comprender el desarrollo económico de Canaán e Israel durante la Edad del Hierro. La expansión del cultivo especializado de la vid y el olivo coincide con el período en que surgieron los primeros reinos de Israel y Judá, cuya economía dependía en gran medida de estos productos. Numerosos textos bíblicos presentan el vino y el aceite como símbolos de prosperidad, bendición y estabilidad (por ejemplo, Deuteronomio 8:8; Oseas 2:8), y esta investigación aporta evidencia científica que ayuda a comprender las condiciones ambientales, agrícolas y económicas que hicieron posible esa prosperidad. Así, el trabajo no solo reconstruye la historia climática de la región, sino que también ilumina el trasfondo material de una de las actividades económicas más características del mundo bíblico.
La primera evidencia de producción de bronce en el Levante meridional de la Edad del Hierro I
6 de julio de 2026
Fuente: Eshel, T., Bornstein, Y., Bermatov-Paz, G., & Bar, S. (2025). First evidence of bronze production in the Iron Age I southern Levant: A direct link to the Arabah copper polity. PLOS ONE, 20(8), e0329175. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0329175
El artículo "First evidence of bronze production in the Iron Age I southern Levant: A direct link to the Arabah copper polity" (Primera evidencia de producción de bronce en el Levante meridional durante la Edad del Hierro I: un vínculo directo con la entidad política cuprífera del Arabá) presenta nuevas evidencias arqueometalúrgicas procedentes del sitio de el Ahwat, en el norte de Israel, que obligan a reconsiderar la organización tecnológica y económica del Levante meridional durante la transición entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. Mediante análisis metalográficos, químicos e isotópicos, los autores demuestran por primera vez que en este asentamiento se producía bronce mediante la aleación directa de cobre y estaño, y no únicamente mediante la reutilización de objetos metálicos existentes.
El primer aporte del estudio consiste en demostrar que la producción de bronce durante la Edad del Hierro I fue tecnológicamente más sofisticada de lo que se suponía. Hasta ahora, la mayoría de los investigadores consideraba que los artesanos de este período se limitaban principalmente a fundir y reutilizar bronce reciclado. Sin embargo, el análisis microscópico de las muestras recuperadas en el Ahwat revela que allí se practicaba la aleación primaria de cobre y estaño, lo que implica un conocimiento metalúrgico avanzado y un acceso relativamente estable a materias primas.
Un segundo descubrimiento importante es la identificación del origen del cobre utilizado. Los análisis de isótopos de plomo indican que parte del metal procedía de los yacimientos de Faynan, en la actual Jordania, mientras que otras muestras se relacionan con las minas de Timna, en el sur de Israel. Esta combinación sugiere la existencia de una red de abastecimiento mucho más amplia y compleja de lo que se había propuesto anteriormente, posiblemente controlada por una misma entidad política que coordinaba la explotación de ambos distritos mineros. Como señalan los autores, el estudio establece "un vínculo directo con la entidad política cuprífera del Arabá", proporcionando nuevas perspectivas sobre las redes económicas regionales.
La investigación también modifica la comprensión tradicional de las rutas comerciales del período. En lugar de concentrar toda la distribución del cobre hacia los grandes centros urbanos de las tierras bajas, los autores proponen que comunidades del interior, como el Ahwat, desempeñaban un papel activo en la producción y circulación del metal. En consecuencia, las aldeas del interior montañoso no habrían sido simples consumidoras, sino participantes relevantes en una extensa red económica que conectaba el Arabá con la costa mediterránea y otros centros regionales.
Desde el punto de vista histórico, el trabajo sitúa estos hallazgos en el contexto del colapso de las grandes civilizaciones del final de la Edad del Bronce. Según los investigadores, el derrumbe de las redes internacionales de intercambio creó nuevas oportunidades económicas que favorecieron el desarrollo de la producción cuprífera en el Arabá y el surgimiento de nuevas organizaciones políticas regionales. En palabras del artículo, el estudio "abre nuevas perspectivas sobre las rutas comerciales interiores y la organización social del Levante meridional durante la primera Edad del Hierro".
La relevancia bíblica del estudio es significativa. Los autores reconocen que las preguntas sobre quién controlaba la producción de cobre y hacia dónde se dirigía están "en la intersección entre la arqueología y la historia, particularmente cuando los datos arqueológicos pueden vincularse por primera vez con los relatos bíblicos". El debate involucra directamente el surgimiento de Edom e Israel durante la Edad del Hierro y las condiciones económicas que precedieron al establecimiento de ambos reinos.
Aunque el artículo no pretende confirmar episodios específicos de la Biblia, sí proporciona un contexto arqueológico sólido para comprender el mundo económico y tecnológico en el que emergieron las primeras entidades políticas israelitas y edomitas. Asimismo, ofrece nuevas herramientas para interpretar las complejas relaciones entre minería, comercio, organización política y desarrollo regional durante uno de los períodos más importantes de la historia del antiguo Israel y sus vecinos.
Descifrando cartas cuneiformes de hace 4000 años ocultas en sobres de arcilla mediante un escáner móvil de tomografía computarizada de rayos X
29 de junio de 2026
FUENTE:
Michel, Cécile; Schroer, Christian G.; Olbrich, Stephan; Beckert, Andreas; Ehteram, Samaneh; Schropp, Andreas; Paetzold, Philipp; Döhrmann, Ralph; Wiljes, Patrik; Botta, Stephan; Bohn, Mathias; Zerbe, Katrin; Aksoy, Avni. “Deciphering 4000-year-old cuneiform letters hidden in clay envelopes using a mobile X-ray computed tomography scanner.” npj Heritage Science 14, 303 (2026). https://doi.org/10.1038/s40494-026-02568-7.
El artículo Deciphering 4000-year-old cuneiform letters hidden in clay envelopes using a mobile X-ray computed tomography scanner (“Descifrando cartas cuneiformes de hace 4.000 años ocultas en sobres de arcilla mediante un escáner móvil de tomografía computarizada de rayos X”) presenta el desarrollo y la aplicación de un innovador sistema portátil de tomografía computarizada denominado ENCI (Extracting Non-destructively Cuneiform Inscriptions), diseñado específicamente para leer tablillas cuneiformes selladas dentro de sobres de arcilla sin necesidad de abrirlas ni dañarlas. El estudio constituye un importante avance para la asiriología y la conservación del patrimonio, ya que permite acceder a textos que han permanecido ocultos desde comienzos del segundo milenio aec.
Uno de los principales aportes del trabajo es demostrar que la combinación de tomografía de alta resolución y herramientas avanzadas de visualización tridimensional permite reconstruir virtualmente la superficie de tablillas completamente inaccesibles para los investigadores. Los autores señalan que el sistema permite “visualizar el texto cuneiforme escrito en las tablillas ocultas, estudiar inclusiones en la arcilla y analizar técnicas de fabricación sin abrir las tablillas”. Este enfoque elimina la necesidad de destruir los sobres, práctica que durante décadas ocasionó la pérdida irreversible de sellos, impresiones y evidencias materiales valiosas.
La investigación también aporta nuevos conocimientos sobre la correspondencia comercial asiria del siglo XIX aec procedente de Kültepe, la antigua Kanesh, en Anatolia central. Entre los hallazgos más destacados figura una carta enviada por Anna-anna a su esposo comerciante Ennum-Aššur, en la que la mujer reclama la recuperación de una deuda y le exige regresar a casa. El texto constituye una valiosa evidencia del papel económico y administrativo desempeñado por las mujeres en las redes comerciales asirias. Los autores destacan que estas mujeres, frecuentemente solas mientras sus esposos viajaban, “intervenían también en los asuntos comerciales de sus maridos”.
Otro descubrimiento importante del estudio es la identificación de cartas compuestas por una tablilla principal acompañada de una segunda tablilla suplementaria de menor tamaño, utilizada cuando el espacio disponible resultaba insuficiente para completar el mensaje. La tomografía permitió reconstruir por primera vez la disposición exacta de ambos documentos dentro del sobre y comprender mejor las prácticas epistolares del comercio paleoasirio. Asimismo, el análisis reveló contratos de préstamo aún sellados, proporcionando información detallada sobre los mecanismos jurídicos utilizados para la cancelación de deudas y la destrucción ritual de contratos una vez cumplidas sus obligaciones.
El estudio también ofrece importantes aportes sobre la tecnología de fabricación de las tablillas y sus sobres. Los investigadores identificaron inclusiones minerales y orgánicas en la arcilla, incluyendo una semilla de cebada atrapada accidentalmente durante la elaboración de uno de los sobres. Además, la evidencia tomográfica demostró que muchos sobres no estaban formados por una única capa de arcilla, como se pensaba tradicionalmente, sino por varias capas plegadas sucesivamente para aumentar su resistencia durante el transporte.
Desde una perspectiva metodológica, el trabajo representa un ejemplo sobresaliente de la integración entre arqueología, ciencias del patrimonio e ingeniería avanzada. Los autores concluyen que la tecnología desarrollada permite estudiar objetos arqueológicos complejos directamente en museos y archivos, sin necesidad de trasladarlos a laboratorios especializados. En palabras del artículo, “la muy alta resolución y portabilidad del instrumento significa que ahora pueden analizarse sin daños todo tipo de artefactos antiguos”.
Finalmente, la investigación demuestra cómo las tecnologías digitales están transformando el estudio del antiguo Cercano Oriente al permitir recuperar textos, prácticas administrativas y aspectos de la vida cotidiana que durante milenios permanecieron literalmente sellados dentro de la arcilla. El trabajo no solo amplía nuestro conocimiento sobre el comercio y la sociedad paleoasiria, sino que también inaugura nuevas posibilidades para el estudio no invasivo del patrimonio escrito de la antigüedad.
Pastos en el extranjero: movilidad ganadera y fronteras permeables en el Hazor de la Edad del Hierro
22 de junio de 2026
FUENTE: Makarewicz, Cheryl A.; Martini, Sarah; Marom, Nimrod; Bechar, Shlomit. “In Foreign Pastures: Livestock Mobility at Hazor and the Permeability of Iron Age Geopolitical Borders in the Southern Levant.” PLOS ONE 21, no. 4 (2026): e0328934 doi: 10.1371/journal.pone.0328934
El artículo In Foreign Pastures: Livestock Mobility at Hazor and the Permeability of Iron Age Geopolitical Borders in the Southern Levant (“Pastos en el extranjero: movilidad ganadera en Hazor y la permeabilidad de las fronteras geopolíticas de la Edad del Hierro en el Levante meridional”) examina cómo los conflictos políticos entre los reinos de Israel y Aram durante los siglos X al VIII aec afectaron, o no, las actividades cotidianas de los pastores y ganaderos de la región. A través del análisis isotópico de dientes de ovejas, cabras y bovinos hallados en Tel Hazor, los autores buscan determinar si las fronteras entre ambos reinos funcionaban como barreras rígidas o si, por el contrario, permitían la continuidad de prácticas económicas tradicionales.
La principal contribución del estudio consiste en demostrar que la movilidad ganadera se mantuvo relativamente estable a lo largo de los períodos de conflicto y de paz. Los análisis de isótopos de estroncio, carbono y oxígeno indican que los rebaños pastaban tanto en las cercanías de Hazor como en zonas más alejadas, especialmente en los Altos del Golán. Esta evidencia sugiere que los pastores continuaron desplazándose a través de amplios paisajes regionales sin que las rivalidades militares entre las élites políticas impusieran restricciones significativas sobre sus actividades económicas. Los autores concluyen que “el uso continuo de regímenes de pastoreo espacialmente diversos durante toda la Edad del Hierro II sugiere que el uso agropecuario del territorio trascendía la discordia política regional”.
El artículo desarrolla además un modelo teórico que distingue entre fronteras permeables y fronteras no permeables. En una frontera permeable, los conflictos permanecen principalmente en el ámbito de las élites militares y políticas, mientras que las comunidades locales continúan intercambiando bienes y utilizando recursos compartidos. En una frontera no permeable, por el contrario, la hostilidad ideológica y política se extiende a toda la sociedad, restringiendo el movimiento de personas, animales y mercancías. Los resultados obtenidos en Hazor respaldan claramente el primer modelo.
Otro aporte importante del estudio es su reconsideración de la naturaleza de los estados de la Edad del Hierro. La investigación cuestiona la idea de que los conflictos entre Israel y Aram necesariamente transformaban todos los aspectos de la vida cotidiana. Aunque las fuentes históricas y bíblicas describen frecuentes guerras entre ambos reinos, la evidencia arqueológica sugiere que las comunidades rurales y los sistemas de subsistencia mantuvieron cierto grado de autonomía respecto de las dinámicas políticas de los centros de poder.
Desde el punto de vista metodológico, el artículo destaca por la utilización combinada de análisis isotópicos y datos zooarqueológicos para reconstruir patrones de movilidad animal y uso del paisaje. Esta aproximación permite observar aspectos de la vida cotidiana que raramente aparecen en las fuentes escritas, proporcionando una perspectiva más completa sobre las relaciones entre economía, territorio y poder en el antiguo Levante.
Finalmente, los autores sostienen que los rebaños y sus pastores constituyen una valiosa herramienta para comprender la realidad social de las zonas fronterizas antiguas. Una de las conclusiones más significativas del estudio es que “el movimiento cotidiano de los pastores y sus rebaños hacia pastos distantes no fue restringido a pesar del conflicto entre las élites militares y gobernantes de los estados israelita y arameo”, lo que indica que las fronteras entre ambos reinos eran mucho más permeables de lo que tradicionalmente se había supuesto.
La investigación ofrece así una nueva perspectiva sobre la interacción entre política y vida cotidiana en la Edad del Hierro, mostrando que las fronteras antiguas no siempre funcionaban como divisiones rígidas y que las prácticas económicas locales podían mantener una notable continuidad incluso en contextos de conflicto prolongado.
La historia del Codex H y la migración de manuscritos bíblicos
15 de junio de 2026
FUENTE:
Allen, Garrick V.; Fowler, Kimberley. “The Story of Codex H (GA 015): Manuscript Migration and Primary Sources in Biblical Studies.” Journal of Biblical Literature 144, no. 1 (2025): 167–196. https://doi.org/10.15699/jbl.1441.2025.9
El artículo The Story of Codex H (GA 015): Manuscript Migration and Primary Sources in Biblical Studies (“La historia del Codex H [GA 015]: Migración de manuscritos y fuentes primarias en los estudios bíblicos”) analiza la compleja historia del Codex H, un antiguo manuscrito griego de las cartas de Pablo que constituye uno de los testimonios más tempranos del aparato eutaliano. Más allá de su importancia textual, el estudio examina cómo este códice fue desmembrado, reutilizado y posteriormente dispersado entre bibliotecas y colecciones de Europa oriental y occidental, proponiendo una reflexión crítica sobre la historia material de los manuscritos bíblicos y sobre las implicaciones éticas de su adquisición y preservación.
Los autores comienzan describiendo cómo el códice fue desmontado en el monasterio de la Megisti Lavra, en el Monte Athos, probablemente entre los siglos X y XIII. Sus páginas fueron reutilizadas como material de encuadernación y hojas protectoras en otros manuscritos medievales. Este proceso, lejos de interpretarse simplemente como destrucción, es presentado como parte de las prácticas normales de conservación monástica de la época. El estudio destaca que gracias a esa reutilización muchas páginas sobrevivieron hasta el presente. Según el artículo, “es debido al trabajo del monasterio de la Megisti Lavra que el Codex H existe, no a pesar de él”.
Uno de los aportes más importantes del artículo es la reconstrucción histórica de la migración de los fragmentos del códice. Actualmente sus folios se encuentran distribuidos entre París, Torino, Moscú, San Petersburgo, Kyiv (Kiev) y el propio Monte Athos. Los investigadores rastrean cuidadosamente cómo distintos coleccionistas, diplomáticos, viajeros y eruditos europeos y rusos obtuvieron los fragmentos entre los siglos XVII y XIX. El estudio demuestra que muchas de estas adquisiciones ocurrieron en contextos ambiguos, marcados por desequilibrios de poder económico, político y cultural entre los monasterios ortodoxos y los coleccionistas occidentales.
La investigación sostiene que la historia del Codex H permite comprender mejor la relación entre crítica textual, colonialismo cultural y construcción de colecciones europeas. Los autores afirman que gran parte de la investigación bíblica tradicional se concentró exclusivamente en la pregunta “cómo obtuvimos la Biblia”, ignorando la cuestión de “cómo obtuvimos los manuscritos”. Desde esta perspectiva, el artículo propone ampliar el horizonte de los estudios bíblicos para incluir las historias materiales, políticas y humanas de los manuscritos.
El trabajo también examina críticamente las narrativas utilizadas por muchos viajeros y coleccionistas europeos para justificar la extracción de manuscritos desde monasterios orientales. Los autores muestran cómo varios de esos discursos describían a los monjes como ignorantes o incapaces de preservar adecuadamente los códices, legitimando así su apropiación. El artículo relaciona estas prácticas con el concepto de “afasia colonial”, entendido como la tendencia a borrar la voz de las comunidades originales mientras se presenta la extracción de objetos culturales como una supuesta “salvación” patrimonial. En este contexto, los autores señalan que “la historia del Codex H en su estado disperso es el resultado de una afasia colonial”.
Además de su dimensión histórica y ética, el estudio ofrece importantes aportes codicológicos y paleográficos. El Codex H conserva un sistema avanzado de acentuación griega y una disposición textual poco común, donde las líneas se organizan según unidades de sentido. Los autores explican que esta estructura podría estar relacionada con tradiciones eutalianas (material editorial adicional agregado por Eutalio de Alejandría, siglo 5) destinadas a facilitar la lectura correcta y la pronunciación del texto bíblico. Asimismo, el proyecto actual de reconstrucción digital del códice utiliza imágenes multiespectrales y técnicas modernas para recuperar páginas parcialmente perdidas mediante rastros de tinta transferida entre folios.
Finalmente, Allen y Fowler argumentan que la reconstrucción del Codex H no debe limitarse a un esfuerzo puramente técnico o textual, sino que debe incluir una dimensión “restaurativa”. Por esa razón, los autores buscan colaborar activamente con el monasterio de la Megisti Lavra y reconocer explícitamente el papel fundamental que la comunidad monástica desempeñó durante siglos en la preservación del manuscrito. El artículo concluye proponiendo un nuevo marco ético para el estudio de los manuscritos del Nuevo Testamento, uno que combine investigación textual rigurosa con memoria histórica, responsabilidad cultural y reconocimiento de las comunidades que transmitieron esos textos a lo largo del tiempo.
La inteligencia artificial y los escribas de los Rollos del Mar Muerto
8 de junio de 2026
FUENTE:
Popović, Mladen; Dhali, Maruf A.; Schomaker, Lambert. “Artificial intelligence based writer identification generates new evidence for the unknown scribes of the Dead Sea Scrolls exemplified by the Great Isaiah Scroll (1QIsaa).” arXiv (2020).
El artículo Artificial intelligence based writer identification generates new evidence for the unknown scribes of the Dead Sea Scrolls exemplified by the Great Isaiah Scroll (1QIsaa) (“La identificación de escribas basada en inteligencia artificial genera nueva evidencia sobre los escribas desconocidos de los Rollos del Mar Muerto ejemplificada por el Gran Rollo de Isaías”) presenta una innovadora investigación interdisciplinaria que combina paleografía, reconocimiento de patrones e inteligencia artificial para analizar uno de los manuscritos bíblicos más importantes hallados en Qumrán: el Gran Rollo de Isaías. El estudio busca resolver una antigua discusión académica sobre si el manuscrito fue copiado por un solo escriba o por dos escribas diferentes con estilos extremadamente similares.
Los autores explican que el principal desafío de la paleografía tradicional consiste en distinguir entre variaciones normales dentro de la escritura de una sola persona y diferencias reales entre dos escribas distintos. El Gran Rollo de Isaías constituye un caso particularmente complejo porque su escritura parece notablemente uniforme a lo largo de sus cincuenta y cuatro columnas. Sin embargo, existía desde hace décadas la sospecha de que las columnas 1–27 y 28–54 podrían haber sido copiadas por manos diferentes, especialmente debido a una separación material visible entre ambas secciones del manuscrito.
Para abordar este problema, el equipo desarrolló un sistema automatizado capaz de analizar miles de caracteres hebreos utilizando técnicas avanzadas de extracción de rasgos gráficos, mapas autoorganizados y análisis estadístico. El estudio evitó introducir presuposiciones humanas sobre la identidad de los escribas, permitiendo que los algoritmos detectaran por sí mismos posibles diferencias estilísticas. Los resultados mostraron una clara separación entre las dos mitades del manuscrito. Según los autores, “una clara transición de fase es visible alrededor de la columna 27”.
Uno de los aportes más importantes del artículo es demostrar que la inteligencia artificial puede detectar diferencias paleográficas imperceptibles para el ojo humano. El análisis reveló variaciones sutiles en el grosor de los trazos, la inclinación de ciertas letras y la forma de conectar líneas dentro de caracteres hebreos específicos. Estas diferencias fueron visualizadas mediante mapas de calor (heatmaps) y modelos tridimensionales que permitieron comparar estadísticamente ambas secciones del manuscrito. El estudio concluye que las columnas iniciales y finales del Gran Rollo de Isaías fueron copiadas por dos escribas principales que compartían una formación gráfica muy similar.
La investigación también tiene profundas implicaciones históricas y culturales para el estudio del judaísmo del período del Segundo Templo. Los autores sostienen que la semejanza entre ambas escrituras probablemente refleja una formación común, posiblemente dentro de un entorno escolar o familiar. En palabras del artículo, “la similitud en la escritura entre diferentes escribas puede indicar una formación compartida por los escribas, quizás en un entorno escolar o en un contexto familiar”. Esta observación sugiere que la producción de manuscritos bíblicos en la antigua Judea pudo haber sido más colaborativa y organizada de lo que anteriormente se pensaba.
Otro aspecto relevante del trabajo es su contribución metodológica al campo de la arqueología bíblica y la paleografía digital. El estudio introduce un modelo de análisis prácticamente libre de intervención manual, donde los trazos originales de tinta son extraídos directamente de imágenes digitales de alta resolución. Los investigadores destacan que esta metodología permite acceder al “micronivel” de los escribas individuales, es decir, a características biomecánicas inconscientes presentes en los movimientos de la mano al escribir. De esta manera, la inteligencia artificial no reemplaza la labor del paleógrafo, sino que proporciona nuevas herramientas cuantitativas para apoyar y refinar el análisis tradicional.
Finalmente, el artículo sostiene que este descubrimiento transforma la comprensión de la cultura escribal detrás de los textos bíblicos. La conclusión principal es que algunos manuscritos considerados tradicionalmente como el producto de un único escriba fueron, en realidad, el resultado de una estrecha colaboración entre múltiples escribas. Así, el estudio no solo aporta nueva evidencia sobre el Gran Rollo de Isaías, sino que también abre nuevas posibilidades para investigar la transmisión, producción y preservación de los textos bíblicos en la antigüedad.
Los contextos cerámicos de Mellaria y la transformación de una ciudad minera romana
1 de junio de 2026
FUENTE:
Rodero Pérez, Santiago; Moreno Almenara, Maudilio; Monterroso Checa, Antonio; González Nieto, Miriam. “Los contextos cerámicos de Mellaria (Fuente Obejuna-Córdoba). Campañas de excavación 2022-2023.” En Circulación de producciones cerámicas. Homenaje a Carmen Fernández Ochoa, Monografías de Prehistoria y Arqueología UNED 4 (2026): 363–390. DOI: https://doi.org/10.5944/monografias.prehistoria.arqueologia.2026.1.10
El artículo Ceramic Contexts of Mellaria (Fuente Obejuna-Córdoba). Excavations 2022-2023 (“Los contextos cerámicos de Mellaria (Fuente Obejuna-Córdoba). Campañas de excavación 2022-2023”) presenta los resultados preliminares de las excavaciones arqueológicas realizadas en la antigua ciudad romana de Mellaria, en la provincia de Córdoba, con especial atención a los conjuntos cerámicos hallados durante las campañas de 2022 y 2023. El estudio combina análisis estratigráfico, urbanístico y ceramológico para reconstruir la evolución histórica de una de las ciudades mineras más importantes del norte de la Bética romana.
Uno de los principales aportes del trabajo es la reconstrucción del desarrollo urbano de Mellaria a partir de sus infraestructuras hidráulicas y viarias. Las excavaciones permitieron localizar un lacus o fuente pública asociado al sistema vial de la ciudad, así como el posible castellum divisorium conectado con un acueducto de aproximadamente diez kilómetros de longitud. Los autores destacan que Mellaria experimentó un importante auge urbano durante los siglos I y II d. C., cuando “la ciudad quedó perfectamente unida a Córdoba mediante una espectacular remodelación de la antigua vía a Emérita”.
La investigación también demuestra la estrecha relación entre la expansión urbana de Mellaria y la explotación minera regional. El artículo explica que la ciudad surgió inicialmente como un fortín militar y posteriormente se convirtió en el Municipium Flavium Mellariensium, alcanzando una extensión cercana a treinta hectáreas y controlando un amplio territorio vinculado a los ricos filones metalíferos del distrito Fuente Obejuna-Azuaga. Los contextos excavados muestran cómo las obras públicas, especialmente las relacionadas con el agua, reflejan momentos de prosperidad económica y reorganización urbana.
Desde el punto de vista ceramológico, el estudio identifica una importante diversidad de producciones importadas y regionales. Entre los hallazgos más destacados se encuentran la terra sigillata itálica, gálica e hispánica, cerámicas de barniz rojo tipo “Peñaflor”, paredes finas y lucernas decoradas. Los autores subrayan que durante los siglos I y comienzos del II d. C. existieron intensos flujos comerciales con centros productores como Córdoba, Andújar (Isturgi) y posiblemente Mérida. La terra sigillata hispánica procedente de Andújar aparece como la producción predominante, representando casi el 38% del material alóctono documentado. El estudio señala que este predominio refleja “un mercado regional mayoritario” durante la época flavia.
Otro aspecto importante del trabajo es el análisis iconográfico y tipológico de las lucernas romanas halladas en Mellaria. Algunas piezas presentan representaciones de Victoria alada, Marte y escenas pastoriles de influencia alejandrina. Estas imágenes no solo permiten establecer cronologías más precisas, sino también comprender la difusión cultural y simbólica dentro de la Hispania romana. El artículo conecta estos hallazgos con redes comerciales y tradiciones artísticas más amplias del Mediterráneo romano.
La investigación también documenta un progresivo declive económico y urbano a partir de finales del siglo II d. C. Los materiales cerámicos africanos y las producciones tardías aparecen en cantidades mucho menores que en otras ciudades de la Bética, lo que sugiere una reducción significativa de los intercambios comerciales. Según los autores, “se observa un importante cambio en la segunda mitad del siglo II d. C., con una pervivencia menos dinámica de la ciudad y probablemente una despoblación y readaptación a una economía diferente”. Esta transformación parece haber estado relacionada con la pérdida de dinamismo de las explotaciones mineras regionales.
Finalmente, el artículo propone que la evolución de Mellaria constituye un ejemplo representativo de la vulnerabilidad de las ciudades mineras romanas dependientes de economías especializadas. El estudio sugiere que el auge y posterior decadencia de la ciudad estuvieron estrechamente ligados a las fluctuaciones económicas y políticas del Imperio romano. Con ello, las excavaciones de Mellaria no solo aportan información sobre cerámica romana y urbanismo provincial, sino también sobre los procesos de adaptación, resiliencia y transformación de las comunidades urbanas en la Hispania tardorromana.
El Codex H y la historia oculta de los manuscritos del Nuevo Testamento
25 de mayo de 2026
FUENTE: Allen, Garrick V.; Fowler, Kimberley. “The Story of Codex H (GA 015): Manuscript Migration and Primary Sources in Biblical Studies.” Journal of Biblical Literature 144, no. 1 (2025): 167–196. https://doi.org/10.15699/jbl.1441.2025.9
El artículo The Story of Codex H (GA 015): Manuscript Migration and Primary Sources in Biblical Studies (“La historia del Codex H (GA 015): migración de manuscritos y fuentes primarias en los estudios bíblicos”) analiza la compleja trayectoria histórica de uno de los manuscritos más fragmentarios y dispersos del Nuevo Testamento griego. Los autores no solo estudian el contenido textual del Codex H, sino también las circunstancias históricas, políticas, culturales y éticas que llevaron a su fragmentación y dispersión entre bibliotecas de Europa y Eurasia. El trabajo propone que la historia material de los manuscritos debe ser considerada parte esencial de los estudios bíblicos y no simplemente un aspecto secundario de la crítica textual.
Uno de los principales aportes del artículo es mostrar que el Codex H no es simplemente un testigo textual antiguo de las cartas paulinas, sino también un ejemplo concreto de cómo los manuscritos bíblicos atravesaron siglos de reutilización, migración, restauración y apropiación cultural. El códice, probablemente producido entre los siglos VI y VIII, fue desmembrado en el monasterio de Megisti Lavra, en el Monte Athos, entre los siglos X y XIII, y sus hojas fueron reutilizadas como material de encuadernación y protección para otros manuscritos medievales. Los autores señalan que “la historia del Codex H es importante porque ayuda a comprender las maneras en que copias tardías de la antigüedad atravesaron el tiempo y el espacio hasta llegar a sus formas actuales”.
El estudio también enfatiza la relevancia del Codex H para la historia de las tradiciones eutalianas, es decir, antiguos sistemas de organización, anotación y estructuración del texto bíblico. El manuscrito preserva una de las evidencias griegas más tempranas del llamado “aparato eutaliano”, incluyendo listas de capítulos, marcas de citas y sistemas de división textual. Además, el códice presenta un diseño visual poco común, donde las líneas están organizadas según unidades de sentido, probablemente con el propósito de facilitar la lectura pública y la pronunciación correcta del texto bíblico. El artículo explica que el manuscrito fue dispuesto “según versos” y posiblemente “con la pronunciación correcta”.
Otro aspecto central del trabajo es la reconstrucción histórica de la dispersión del manuscrito. Actualmente, los fragmentos del Codex H se encuentran distribuidos entre París, Turín, Moscú, San Petersburgo, Kyiv y el propio monasterio de Megisti Lavra. Los autores rastrean cuidadosamente cómo diferentes viajeros, diplomáticos, coleccionistas y religiosos europeos y rusos adquirieron —o posiblemente extrajeron de manera cuestionable— distintos fragmentos del códice entre los siglos XVII y XIX. El artículo muestra cómo muchas adquisiciones estuvieron vinculadas a dinámicas coloniales, desequilibrios de poder y narrativas occidentales que presentaban a los monasterios ortodoxos como incapaces de preservar adecuadamente sus propios manuscritos.
En este contexto, los autores introducen una crítica importante a ciertas prácticas tradicionales de los estudios bíblicos y de la historia de los manuscritos. El texto sostiene que la disciplina ha tendido a concentrarse en la pregunta “cómo obtuvimos la Biblia” en lugar de preguntarse “cómo obtuvimos los manuscritos”. Esta diferencia no es menor, ya que obliga a reconsiderar las relaciones entre crítica textual, colonialismo cultural, apropiación patrimonial y preservación monástica.
El artículo también analiza críticamente el lenguaje utilizado históricamente por muchos coleccionistas occidentales y viajeros europeos, quienes justificaban la adquisición de manuscritos afirmando que estaban “salvando” objetos valiosos de comunidades consideradas ignorantes o incapaces de preservarlos. Los autores relacionan estas actitudes con lo que denominan “afasia colonial”, es decir, narrativas donde las voces de las comunidades custodias son silenciadas mientras los “descubridores” occidentales aparecen como héroes culturales. En contraste, Allen y Fowler sostienen que el monasterio de Megisti Lavra fue fundamental para la supervivencia del Codex H durante casi mil años. El artículo afirma explícitamente: “Es gracias al trabajo del monasterio de Megisti Lavra que el Codex H existe, no a pesar de él”.
Finalmente, el estudio propone una nueva aproximación ética y restaurativa a la investigación de manuscritos bíblicos. Los autores describen su propio proyecto digital para reconstruir virtualmente el Codex H y destacan la importancia de colaborar directamente con las comunidades monásticas que preservaron estos documentos durante siglos. En lugar de considerar los manuscritos únicamente como fuentes textuales para reconstruir el “texto original” del Nuevo Testamento, el artículo invita a entenderlos también como objetos históricos, culturales y humanos cuya trayectoria revela aspectos fundamentales de la historia del cristianismo, de la transmisión textual y del propio desarrollo de los estudios bíblicos modernos.
Hazor, movilidad ganadera y fronteras permeables en el antiguo Israel
Hazor, movilidad ganadera y fronteras permeables en el antiguo Israel
FUENTE:
Makarewicz, Cheryl A.; Martini, Sarah; Marom, Nimrod; Bechar, Shlomit. “In foreign pastures: Livestock mobility at Hazor and the permeability of Iron Age geopolitical borders in the Southern Levant.” PLOS ONE 21(4), 2026. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0328934
El artículo In foreign pastures: Livestock mobility at Hazor and the permeability of Iron Age geopolitical borders in the Southern Levant (“En pasturas extranjeras: movilidad ganadera en Hazor y la permeabilidad de las fronteras geopolíticas de la Edad del Hierro en el Levante meridional”) explora cómo las dinámicas políticas y militares entre los antiguos reinos de Israel y Aram afectaron los sistemas pastoriles y económicos durante la Edad del Hierro II. A partir de análisis isotópicos realizados sobre dientes de ovejas, cabras y ganado hallados en Tel Hazor, el estudio propone una reconstrucción innovadora de la movilidad animal y de las relaciones fronterizas en uno de los espacios más conflictivos y estratégicos del antiguo Levante.
Uno de los aportes centrales del artículo es demostrar que las fronteras políticas de la antigüedad no eran necesariamente barreras rígidas e impenetrables. Aunque los textos bíblicos y las fuentes históricas suelen presentar las relaciones entre Israel y Aram en términos de guerra, conflicto y rivalidad, el estudio muestra que existía una circulación relativamente flexible de rebaños y prácticas pastoriles a través de esas fronteras. Los autores sostienen que la movilidad ganadera constituye un indicador especialmente valioso para comprender las interacciones reales entre distintos territorios y poblaciones antiguas. Según el artículo, el objetivo es analizar “las dinámicas fronterizas entre los estados israelita y arameo durante períodos de conflicto y concordia” utilizando como evidencia “el elemento más móvil de los sistemas de subsistencia y producción de la Edad del Hierro: ovejas y cabras domesticadas”.
El estudio se basa principalmente en análisis isotópicos de oxígeno, carbono y estroncio realizados sobre esmalte dental animal. Debido a que los dientes conservan señales químicas relacionadas con el agua, la alimentación y el ambiente donde crecieron los animales, los investigadores pueden reconstruir patrones de movilidad estacional y zonas de pastoreo. El artículo explica que los dientes “preservan un registro a escala estacional de la ingesta dietaria y de los aportes ambientales”. Esta metodología permite identificar si los animales fueron criados localmente o si circularon por regiones distintas antes de llegar a Hazor.
Otro descubrimiento importante del trabajo es que durante ciertos períodos de conflicto militar entre Israel y Aram continuaron existiendo formas de cooperación económica o, al menos, mecanismos prácticos de coexistencia regional. Los resultados isotópicos sugieren que algunos rebaños se desplazaban por áreas ubicadas más allá de los límites políticos formales, lo que indicaría la persistencia de redes económicas y pastoriles relativamente estables aun en tiempos de tensión política. De esta manera, el artículo cuestiona visiones excesivamente rígidas sobre las fronteras antiguas y propone entenderlas más bien como espacios dinámicos de contacto, negociación y adaptación.
El texto también contextualiza estos hallazgos dentro de la gran transformación regional ocurrida tras el colapso de las ciudades-estado cananeas alrededor del año 1200 a.C. Los autores recuerdan que las sociedades del Levante meridional experimentaron procesos de ruralización, reconfiguración económica y posterior resurgimiento urbano durante la Edad del Hierro. En este contexto, Hazor aparece como un punto estratégico de contacto entre diferentes entidades políticas y culturales. El artículo afirma que las sociedades del Levante meridional “presenciaron la formación de entidades territoriales rivales y un resurgimiento urbano” después del colapso del sistema cananeo de la Edad del Bronce Tardío.
Una dimensión particularmente relevante del estudio es su capacidad para integrar arqueología, zooarqueología, química isotópica e historia bíblica en un único marco interpretativo. Aunque el artículo mantiene un enfoque estrictamente científico y evita conclusiones apologéticas, sus resultados poseen implicaciones importantes para comprender el contexto histórico de los relatos bíblicos relacionados con Hazor, Aram e Israel. El trabajo dialoga indirectamente con debates sobre territorialidad, identidad política y formas de interacción regional durante la monarquía israelita.
Finalmente, el estudio concluye que la movilidad ganadera puede revelar dimensiones de la vida cotidiana y de las relaciones políticas que no siempre aparecen claramente reflejadas en los textos antiguos. Más allá de las guerras y disputas registradas por las fuentes históricas, el análisis isotópico muestra una realidad más compleja, caracterizada por contactos continuos, adaptaciones mutuas y circulación regional de recursos. En conjunto, el artículo constituye un ejemplo significativo de cómo las nuevas metodologías científicas están transformando el estudio arqueológico del antiguo Israel y del Levante bíblico.
Gezer entre la arqueología, la Biblia y la cronología del antiguo Israel
FUENTE:
Webster, Lyndelle C.; Wolff, Samuel R.; Ortiz, Steven M.; et al. “Gezer in the Late Bronze & Iron Ages: A Meeting Point for Radiocarbon, Archaeology, Egyptology and the Bible.” PLOS ONE 18(11), 2023. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0293119
El artículo Gezer in the Late Bronze & Iron Ages: A Meeting Point for Radiocarbon, Archaeology, Egyptology and the Bible (Gezer en la Edad del Bronce Tardío y la Edad del Hierro: un punto de encuentro entre el radiocarbono, la arqueología, la egiptología y la Biblia) propone una de las reconstrucciones cronológicas más detalladas y ambiciosas realizadas recientemente sobre la antigua ciudad de Gezer, uno de los sitios arqueológicos más importantes del sur del Levante. El estudio combina arqueología tradicional, análisis de radiocarbono, modelos bayesianos y referencias históricas egipcias y bíblicas para intentar resolver debates cronológicos que han permanecido abiertos durante décadas.
Uno de los principales aportes del artículo es su intento de sincronizar distintas disciplinas que frecuentemente operan por separado. Los autores presentan a Gezer no simplemente como un sitio arqueológico aislado, sino como un “punto de encuentro” entre distintas tradiciones históricas y metodológicas. En este sentido, el estudio busca correlacionar estratos arqueológicos concretos con procesos históricos asociados tanto al Egipto faraónico como a los relatos bíblicos relacionados con Israel y Judá.
El texto dedica especial atención a la transición entre la Edad del Bronce Tardío y la Edad del Hierro, un período marcado por colapsos políticos, movimientos poblacionales y transformaciones culturales en todo el Mediterráneo oriental. Los autores explican que Gezer constituye un sitio clave para comprender ese proceso debido a su ubicación estratégica y a la complejidad de sus capas arqueológicas. El estudio señala, por ejemplo, la aparición relativamente repentina de elementos asociados a la cultura filistea en ciertos estratos del sitio. Según el artículo, “determinar la cronología absoluta de cuándo la influencia ‘filistea’ llegó por primera vez a Gezer es de considerable interés” porque ello podría ampliar la comprensión de las interacciones sociales durante la transición entre ambas épocas.
Otro de los debates fundamentales abordados por el artículo es la datación de las fortificaciones monumentales y de las estructuras administrativas encontradas en Gezer. Durante décadas, algunos arqueólogos relacionaron estas construcciones con el reino de Salomón y con el pasaje de 1 Reyes 9:15, particularmente debido a la presencia de una puerta de seis cámaras similar a las halladas en Hazor y Meguido. El estudio revisa críticamente esta interpretación tradicional y muestra cómo investigaciones más recientes han cuestionado la idea de una cronología exclusivamente “salomónica”.
El artículo también expone el intenso debate entre la llamada “cronología alta” y la “cronología baja” respecto al surgimiento de los primeros reinos israelitas y judaítas. Mientras algunas interpretaciones continúan situando ciertos desarrollos monumentales en el siglo X a.C., otras propuestas los trasladan al siglo IX a.C., asociándolos más bien con la dinastía omrida del reino del norte. Los autores muestran cómo el uso sistemático del radiocarbono y de modelos estadísticos permite refinar estas discusiones y reducir parcialmente el margen de incertidumbre.
Una dimensión particularmente relevante del estudio es la relación entre arqueología y memoria bíblica. Aunque el artículo mantiene un tono estrictamente académico y evita afirmaciones apologéticas, deja claro que los hallazgos de Gezer poseen implicaciones importantes para el estudio histórico de la monarquía unida, de las relaciones entre Judá e Israel y de las conexiones entre el Levante y Egipto. De hecho, el trabajo incorpora numerosas referencias a investigaciones relacionadas con David, Salomón, la estela de Tel Dan y el surgimiento de “Israel bíblico”.
Otro aporte significativo del texto es su insistencia metodológica en no depender exclusivamente ni de los textos bíblicos ni de la cultura material arqueológica. Los autores reconocen explícitamente las limitaciones interpretativas de cada disciplina por separado y proponen un enfoque integrador. En varias secciones se enfatiza que la cronología arqueológica no puede establecerse de manera segura únicamente mediante tipologías cerámicas o correlaciones históricas tradicionales.
Finalmente, el estudio concluye que Gezer continúa siendo uno de los sitios más importantes para comprender las complejas relaciones entre arqueología, historia y Biblia en el antiguo Levante. Más allá de resolver definitivamente todos los debates, el artículo demuestra cómo las nuevas tecnologías de datación y los enfoques interdisciplinarios están transformando la manera en que se reconstruye el pasado bíblico. En conjunto, el trabajo ofrece una visión rigurosa y actualizada de un sitio cuya importancia excede ampliamente el ámbito local y se proyecta hacia algunas de las discusiones más relevantes sobre los orígenes históricos de Israel y Judá.
¿Fechando la composición de la primera Biblia?
ARTÍCULO ORIGINAL:
Kletter, Raz, Dating the Composition of the First Bible? Hebrew Ostraca, Literacy, and the Bible (December 13, 2024). Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=5054084 or http://dx.doi.org/10.2139/ssrn.5054084
Traducción del título: ¿Fechando la composición de la primera Biblia? Ostraca de los hebreos, alfabetización y la Biblia
27 de abril de 2026
- El artículo critica la idea de que los ostraca de Arad demuestren un alto nivel de alfabetización en Judá y puedan utilizarse para fechar la composición de textos bíblicos.
- Sostiene que la producción de la Biblia no dependía de una alfabetización generalizada, sino de una élite de escribas altamente formados.
- Rechaza que la ausencia de inscripciones hebreas tras 586 a.C. implique un declive de la actividad literaria, argumentando que los textos no llegan a esa conclusión

Ostraca de Arad - By Bukvoed - FUENTE: CC BY 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=86617616
El artículo de Raz Kletter, Dating the Composition of the First Bible? Hebrew Ostraca, Literacy in Israel/Judah, and the Bible, constituye una crítica detallada y metodológicamente rigurosa a una línea reciente de investigación que intenta vincular el estudio de los ostraca hebreos con la datación de la composición de textos bíblicos. Más que ofrecer una nueva teoría sobre el origen de la Biblia, el autor se propone desmontar una serie de conclusiones que considera exageradas y mal fundamentadas.
En primer lugar, Kletter cuestiona la interpretación de los estudios que, mediante análisis algorítmicos y forenses de escritura, han intentado determinar el número de escribas en los ostraca de Arad y Samaria. Aunque acepta que estos métodos pueden ofrecer estimaciones mínimas de autores, insiste en que sus resultados han sido indebidamente ampliados para sostener afirmaciones mucho más ambiciosas. En particular, critica la idea de que estos datos prueben un alto nivel de alfabetización en Judá hacia el 600 a.C., señalando que tales conclusiones se basan en inferencias débiles y en interpretaciones discutibles de la evidencia.
En segundo lugar, el autor desmonta el argumento central de estos estudios: que un supuesto alto grado de alfabetización sería condición necesaria para la composición de textos bíblicos complejos. Kletter subraya que esta relación es conceptualmente errónea, ya que la producción literaria en la antigüedad no dependía de una alfabetización generalizada, sino de la existencia de una élite especializada. En este sentido, afirma que “la Biblia fue escrita ‘por escribas para escribas’” , destacando que la capacidad de producir textos complejos estaba concentrada en círculos reducidos y altamente formados.
Un tercer punto clave del artículo es la crítica a la identificación entre autores de ostraca y autores bíblicos. Kletter rechaza la idea de que personal administrativo o militar —como los responsables de suministros en Arad— pudiera haber compuesto textos bíblicos como una extensión de sus tareas cotidianas. De manera explícita, señala que “la Biblia no fue compuesta como un ‘subproducto’ por escribientes de ostraca, sino por escribas entrenados inmersos en literatura” . Esta afirmación apunta a una distinción fundamental entre escritura administrativa y producción literaria.
En cuarto lugar, el artículo cuestiona el uso del grado de alfabetización militar como indicador del nivel general de alfabetización en la sociedad de Judá. Kletter demuestra que los datos disponibles no permiten reconstruir con precisión la estructura del ejército ni su nivel educativo, y que extrapolar estos datos al conjunto de la sociedad resulta metodológicamente injustificado. Además, introduce comparaciones históricas que muestran que incluso en épocas mucho más recientes los ejércitos no presentaban altos niveles de alfabetización, lo que refuerza su escepticismo.
Otro aspecto central de la crítica es el uso del llamado “argumento del silencio”, es decir, la idea de que la ausencia de inscripciones hebreas entre 586 y 200 a.C. indicaría una caída drástica de la actividad literaria. Kletter rechaza esta conclusión, argumentando que la falta de evidencia arqueológica no implica necesariamente ausencia de actividad cultural o literaria. Señala, además, que durante ese período el arameo se convirtió en la lengua predominante para la escritura cotidiana, lo que explica en parte la escasez de inscripciones en hebreo sin necesidad de suponer un colapso intelectual.
Asimismo, el autor enfatiza que la composición de textos bíblicos no requiere grandes comunidades alfabetizadas, sino individuos altamente capacitados. Desde esta perspectiva, el número de personas capaces de escribir ostraca resulta irrelevante para la producción de literatura compleja. La escritura, sostiene, era un acto fundamentalmente individual, realizado por escribas formados, incluso en contextos difíciles.
Finalmente, Kletter propone una alternativa interpretativa al situar la producción de textos bíblicos en procesos históricos más amplios, incluyendo el impacto del trauma del exilio babilónico. Sugiere que la destrucción de Jerusalén en 586 a.C. pudo haber actuado como un catalizador para la actividad literaria, en lugar de interrumpirla, lo que contradice directamente las tesis que critica.
En conjunto, el artículo ofrece una revisión crítica de gran valor metodológico, insistiendo en la necesidad de separar cuidadosamente los datos arqueológicos de las interpretaciones especulativas. Su principal aporte radica en demostrar que los ostraca, aunque relevantes para el estudio de la escritura cotidiana, no constituyen una base sólida para fechar la composición de los textos bíblicos ni para reconstruir los niveles de alfabetización necesarios para su producción.
Turismo arqueobíblico entre las iglesias del Apocalipsis en Turquía
ARTÍCULO ORIGINAL: The Archaeology of Biblical Sites in Asia Minor: Its Symbiosis with Archaeobiblical Tourism, Mark Wilson (Asia Minor Research Centre, Antalya 07100, Turkey, Department of Old and New Testament, Stellenbosch University, Stellenbosch 7602, South Africa)
Religions 2026, 17(3), 342; https://doi.org/10.3390/rel17030342
20 de abril de 2026

Fuente: Religions 2026 / Tutku Educational Travel / Mark Wilson
El artículo The Archaeology of Biblical Sites in Asia Minor: Its Symbiosis with Archaeobiblical Tourism (La arqueología de los sitios bíblicos en Asia Menor: su simbiosis con el turismo arqueobíblico) de Mark Wilson propone una reflexión amplia y bien documentada sobre la relación contemporánea entre arqueología, historia bíblica y turismo religioso en Turquía. Más que un simple estudio descriptivo, el texto funciona como un análisis de un fenómeno cultural emergente: la convergencia entre la investigación académica y la experiencia vivencial de los visitantes.
Una de las ideas centrales del artículo es la identificación de un nuevo tipo de viajero, al que el autor denomina “turista arqueobíblico”. Este concepto resulta clave porque permite superar la distinción tradicional entre turismo arqueológico y turismo religioso.
Según Wilson, estos visitantes no encajan plenamente en ninguna de las dos categorías, ya que combinan el interés por los restos materiales del pasado con una motivación espiritual centrada en los textos bíblicos.
En este sentido, el autor afirma que estos viajeros “no encajan fácilmente en los perfiles de turistas arqueológicos o religiosos”, lo que justifica la necesidad de una nueva categoría analítica.
Un segundo aporte importante del texto es su reconstrucción histórica del desarrollo de la arqueología en Asia Menor y su progresiva conexión con el turismo.
Wilson muestra cómo, desde el siglo 19, excavaciones en lugares como Éfeso, Pérgamo o Troya han ido generando un interés creciente que, con el tiempo, ha sido capitalizado por la industria turística. Esta evolución no es presentada de forma neutral, sino como un proceso de “simbiosis” en el que la arqueología aporta contenido y legitimidad histórica, mientras que el turismo proporciona recursos, visibilidad y continuidad.
El artículo también subraya la dimensión económica y cultural de este fenómeno. La expansión del turismo patrimonial, especialmente en su vertiente arqueológica y religiosa, ha convertido a estos sitios en recursos estratégicos para el desarrollo regional. Sin embargo, Wilson no ignora las tensiones que esto genera, particularmente entre los objetivos científicos de la arqueología y los intereses comerciales del turismo. La pregunta implícita que recorre el texto es cómo equilibrar la preservación del patrimonio con su explotación turística.
Otro hallazgo relevante es la descripción detallada de las prácticas de los turistas arqueobíblicos.
Más allá de la observación pasiva, estos visitantes participan activamente en rituales como la lectura de textos bíblicos, la oración o el canto en los propios sitios arqueológicos. Esta interacción produce una experiencia interpretativa singular en la que el espacio físico transforma la comprensión del texto.
El propio autor resume esta idea al señalar que el contacto con los restos materiales permite que los visitantes “integren este nuevo conocimiento con los textos bíblicos que están leyendo” . La arqueología, por tanto, no solo informa, sino que reconfigura la experiencia de la lectura.
El texto también aporta una cartografía conceptual y práctica del fenómeno mediante la descripción de rutas concretas, como los viajes de Pablo o el recorrido de las Siete Iglesias del Apocalipsis.
Estas rutas no son simplemente itinerarios turísticos, sino narrativas espaciales que conectan geografía, historia y texto sagrado. En este sentido, el artículo muestra cómo el paisaje se convierte en una extensión del relato bíblico.
Finalmente, Wilson concluye que esta interacción entre arqueología y turismo no solo es real, sino estructural. La llamada “simbiosis” implica que ambos campos se necesitan mutuamente: la arqueología gana relevancia pública y financiamiento, mientras que el turismo adquiere profundidad histórica y significado. El resultado es una forma contemporánea de relacionarse con el pasado en la que la experiencia directa del lugar se convierte en un elemento fundamental para la interpretación.
En conjunto, el artículo ofrece una visión clara y bien argumentada de un fenómeno actual que trasciende lo académico. Su principal valor radica en mostrar cómo el pasado bíblico, lejos de permanecer en el ámbito de los textos o la investigación especializada, se reconfigura hoy como una experiencia vivida, mediada por la arqueología y articulada por el turismo.